Título original: Post-left Anarchy: Leaving the Left Behind


 

La Anarquía Post-Izquierda.

Dejando a la izquierda atrás


Jason McQuinn



  • Introducción
  • Lxs izquierdistas en el ambiente anarquista
  • La Recuperación y la Izquierda del Capital
  • La Anarquía como Teoría y Crítica hacia la Organización
  • La Anarquía como Teoría y Critica de la Ideología
  • Ni dios ni amo ni orden moral: La Anarquía como Critica de la Moral y el Moralismo
  • La Anarquia Post-Izquierda:Ni izquierda ni derecha, sino Autónomos

 

 Introduccion

 

La crítica anarquista hacia el izquierdismo tiene una historia tan larga así como el termino “izquierda” ha tenido un significado político. El temprano movimiento anarquista emergió de muchas de las mismas luchas como otros movimientos socialistas (los cuales formaron la mayor parte de la izquierda política), de los que eventualmente, se diferenciaba. El movimiento anarquista y otros movimientos socialistas fueron en un principio producto del fermento social que dio surgimiento a partir de la Era de las Revoluciones, introducidas por las revoluciones Inglesa, Americana y Francesa. Este fue el periodo histórico en el que el capitalismo temprano estuvo desarrollándose a través del cercamiento de propiedades[1] para destruir la autosuficiencia comunal, la industrialización de la producción con un sistema de fábricas basado en técnicas científicas y la expansión agresiva de una economía de mercado de productos a lo largo del mundo. Pero la idea anarquista siempre ha tenido implicaciones profundas, más radicales y más holísticas que una simple crítica socialista a la explotación del trabajo bajo el capitalismo. Esto es porque la idea anarquista brota tanto del fermento social de la Era de las Revoluciones como de la imaginación crítica de individuos en busca de la abolición de toda forma de alienación y dominación social.

 

  La idea anarquista tiene una imborrable base individualista sobre la cual sostiene su crítica social, proclamando siempre y en todas partes que solo individualidades libres pueden crear una sociedad libre y no alienada. A su vez, esta base individualista ha incluido la idea de que la explotación y la opresión de cualquier individuo disminuye la libertad y la integridad de todxs. Esto es muy distinto en las ideologías colectivistas de la izquierda política, en las que el individuo es persistentemente devaluado, denigrado o negado, tanto en la teoría como en la práctica- aunque no siempre con la fachada ideológica destinada a engañar solo a lxs ingenuxs.

 

  Esto es también lo que previene a lxs anarquistas genuinos de tomar el camino de lxs autoritarixs de izquierda, derecha o de centro, quienes despreocupadamente utilizan la explotación masiva, la opresión masiva y frecuentemente, el encarcelamiento masivo o el asesinato, para capturar, proteger y expandir sus posiciones sobre el Poder económico y político.

 

 Porque lxs anarquistas comprenden que solo personas libremente organizadas pueden crear comunidades libres, ellxs rechazan sacrificar individuos o comunidades en la persecución del tipo de Poder que inevitablemente impediría el surgimiento de una sociedad libre. Pero, dados los orígenes casi comunes del movimiento anarquista y de la izquierda socialista, así como sus batallas históricas para seducir o capturar, de varias formas, el apoyo del movimiento obrero internacional, no es sorpresa que en el curso de los siglos XIX y XX, lxs socialistas a menudo hayan adoptado aspectos de la teoría y la práctica anarquista como propia, mientras que todavía más anarquistas han adoptado aspectos de la practica y teoría izquierdista en varias síntesis anarco-izquierdistas. Esto, a pesar del hecho que las luchas a nivel mundial de la izquierda por la libertad individual y social, se han comprobado en la práctica o un fracaso o un fraude. Donde sea que la izquierda socialista haya organizado y tomado exitosamente el Poder, esta, en el mejor de los casos, reformo (y rehabilito) al capitalismo o, en el peor, instauró nuevas tiranías, muchas con políticas asesinas - algunas de proporciones genocidios.

 

 

Por ende, con la sorprendente desintegración internacional de la izquierda política, siguiendo al colapso de la URSS, el tiempo para todxs lxs anarquistas de evaluar cada compromiso, que ha sido o que aun existe, con los decadentes restos de la izquierda, es ahora. Cualquier utilidad que pudo tener en el pasado para lxs anarquistas el hacer compromisos con el izquierdismo se está evaporando con la progresiva desaparición de la izquierda, incluso como una oposición simbólica a las fundamentales instituciones del capitalismo: el trabajo asalariado, la producción de mercancías, y el dominio del valor.

 

 Lxs izquierdistas en el ambiente anarquista

  

El rápido desliz de la izquierda política desde el escenario de la historia, ha dejado al ambiente anarquista internacional como la única opción revolucionaria anti-capitalista. Ya que el ambiente anarquista ha crecido de la noche a la mañana en la ultima década, la mayor parte de su crecimiento ha venido de jóvenes atraídos a sus crecientes, vivas e iconoclastas actividades y publicaciones, pero una importante minoría de ese crecimiento viene de antiguos izquierdistas quienes han – a veces lentamente o, a veces, sospechosamente rápido - decidido que lxs anarquistas han tenido razón todo el tiempo en sus críticas a la autoridad política y todo el Estado . Desafortunadamente, no todxs lxs izquierdistas se esfuman - o cambian de posición - rápidamente. La mayor parte de lxs ex-izquierdistas que ingresan al ambiente anarquista traen consigo, consciente e inconscientemente, muchas de las actitudes, prejuicios, hábitos y presunciones izquierdistas de sus viejos círculos políticos. Por supuesto, no todas esas actitudes, hábitos y presunciones son necesariamente autoritarios o anti-anarquistas, pero igualmente, por supuesto, muchas claramente lo son.

 

Parte del problema es que muchos antiguos ex-izquierdistas tienen a malentender el anarquismo como un forma de izquierdismo anti-estatal, ignorando y restando importancia su imborrable base individualista, como irrelevante para las luchas sociales. Muchxs simplemente no comprenden la enorme división entre un movimiento político auto-organizado que busca abolir toda forma de alienación social y un mero movimiento político que busca reorganizar la producción de una forma más igualitaria. Mientras algunxs entienden bastante bien la división, pero buscan de cualquier modo reformar, por varias razones, el ambiente anarquista en un movimiento político. Algunxs ex-izquierdistas hacen esto porque consideran la abolición de la alienación imposible o improbable. Algunxs porque permanecen fundamentalmente opuestos a cualquier componente individualista (o cultural, o sexual) de la teoría y la practica social. Algunxs simplemente se dan cuenta de que nunca conseguirán una posición de Poder en un movimiento genuinamente anarquista y optan por construir organizaciones políticas estrechas con espacios más grandes para la manipulación. Aun otrxs, desacostumbradxs al pensamiento y la practica autónoma, se sienten simplemente ansiosos e incómodos con muchos aspectos de la tradición anarquista, desean empujar aquellos aspectos del izquierdismo que les ayudan a sentirse menos amenazados y más seguros dentro del ambiente anarquista – de tal manera que ellxs puedan seguir desempeñando sus roles de cuadro o militante, solo que sin una ideología autoritaria explicita que les guie.

 

Con el fin de entender controversias actuales en el ambiente anarquista, lxs anarquistas necesitan permanecer constantemente atentxs -y cuidadosamente críticos- ante todo esto. Los ataques ad hominem al interior del ambiente anarquista no son nada nuevo, y la mayoría, a menudo, son una perdida de tiempo, porque con ello se reemplaza la crítica racional de las actuales posiciones de las personas. Demasiado seguido la critica racional de las posiciones es simplemente ignorada por aquellxs incapaces de sostener sus propias posiciones, cuyo único recurso es o hacer acusaciones irracionales o irrelevantes, o intentar difamar. Pero ahí permanece un lugar importante para la critica ad hominem dirigida a las identidades elegidas por las personas, especialmente cuando estas son tan fuertes que incluyen capas,de hábitos, prejuicios y dependencias, sedimentadas a menudo inconscientemente. Estos hábitos, prejuicios y dependencias – izquierdistas o no – constituyen objetivos altamente apropiados para la crítica anarquista.

 

La recuperacion y la izquierda del Capital

 

Históricamente, la amplia mayoría de la teoría y práctica izquierdista ha funcionado como una leal oposición al capitalismo. Lxs izquierdistas han sido (a veces terminantemente) críticos de aspectos específicos del capitalismo, pero siempre listxs para reconciliarse con el más amplio sistema capitalista internacional donde sea que puedan ser capaces de extraer un pedazo de Poder, reformas parciales – o, a veces, solo la vaga promesa de reformas parciales. Por esta razón, lxs izquierdistas a menudo han sido criticados justificadamente (tanto por ultra izquierdistas como por anarquistas) como la izquierda del capital.

 

El problema no es que aquellxs izquierdistas que dicen ser anti-capitalistas realmente no lo sean, aunque algunxs han conscientemente usando tales mentiras para conseguir puestos de Poder para si mismos en los movimientos opositores. El problema más grande es que los izquierdistas tienen teorías incompletas y contradictorias sobre el capitalismo y el cambio social. Como resultado, su practica siempre tiende hacia la recuperación (o la co-optacion y la reintegración) de la rebelión social. Siempre con la mira puesta en la organización, lxs izquierdistas usan una variedad de tácticas en sus intentos por reificar y mediar las luchas sociales- representación y sustitución, imposición de ideologías colectivistas, moralismo colectivista, y últimamente, de una forma u otra, violencia represiva. Comúnmente, lxs izquierdistas han usado todas estas tácticas más brutales y explícitamente autoritarias, en varias formas, sin arrepentimientos. Pero estas tácticas (excepto las ultimas) pueden también ser - y con frecuencia han sido - usadas además de maneras más sutiles y menos abiertamente autoritarias, la mayoría de los ejemplos importantes para nuestros propósitos son las practicas históricas y presentes de muchxs (pero no de todxs) lxs anarquistas de izquierda.

 

La reificación es generalmente descrita a menudo como “cosificación”. Esto es la reducción de un proceso complejo y vivo en una colección congelada, muerta o mecánica de objetos o acciones. La mediación política (una forma práctica de reificación) es el intento de intervenir en los conflictos como un arbitro o representante. A fin de cuentas, estos son fundamentalmente las características definitivas de toda la teoría y practica izquierdista. El izquierdismo siempre involucra la reificacion y la mediación de la revuelta social, mientras lxs anarquistas coherentes rechazan esta reificacion de la revuelta. La formulación de la anarquía post-izquierda es un intento de ayudar a hacer este rechazo a la reificacion de la revuelta más consistente, extendida y consciente de si de lo que ya es.

 

La Anarquia como una Teoria y Critica hacia la Organizacion.

 

 Uno de los principios fundamentales del anarquismo es que la organización social debe servir a los individuos y los grupos libres, no al revés. La anarquía no puede existir cuando individualidades o grupos sociales son dominados - sin importar si la dominación es facilitada y forzada por fuerzas externas o por su propia organización.

 

  Para lxs anarquistas, la estrategia central de los aspirantes a revolucionarios, ha sido la auto-organización (anti-autoritaria, a menudo informal o minimalista) no mediada de lxs radicales (basadas en afinidad o actividades teórico/practicas especificas) con el propósito de alentar y participar en la auto-organización de la rebelión y la insurrección contra el Estado y el Capital en todas sus formas. Incluso entre la gran parte de los anarquistas de izquierda siempre ha habido al menos algún nivel de entendimiento de que las organizaciones mediadoras son altamente inestables e ineludiblemente abiertas a la recuperación, requiriendo vigilancia constante y luchas para permitir su completa recuperación.

 

 Pero para todxs lxs izquierdistas (incluyendo a lxs anarquistas de izquierda), en la otra mano, la estrategia central es siempre expresamente enfocada, por un lado, en la creación de organizaciones mediadoras entre el Estado y el Capital, y las masas de personas descontentas y relativamente sin poder, en el otro lado. A menudo estas organizaciones han estado enfocadas en mediar entre los capitalistas y los trabajadores, o entre el Estado y la clase trabajadora. Pero muchas otras mediaciones, involucrando una oposición especial hacia instituciones particulares o involucrando intervenciones entre grupos particulares (minorías sociales, subgrupos de la clase trabajadora, etc.) han sido comunes.

 

Estas organizaciones mediadoras han incluido a partidos políticos, sindicatos, organizaciones políticas de masas, frentes, etc. Sus metas siempre son cristalizar y congelar aspectos específicos de la más general revuelta social en formas fijas de ideología y formas congruentes de actividad. La construcción de organizaciones formales mediadoras siempre y necesariamente involucra al menos algún nivel de:

 

  • Reduccionismo: Solo aspectos particulares de la lucha social son incluidos dentro de estas organizaciones. Otros aspectos son ignorados, invalidados o reprimidos, conduciendo a una mayor compartimentación de la lucha. Lo cual asimismo facilita la manipulación por las élites y su eventual transformación en sociedades de cabildos puramente reformista, vaciás de toda critica radical y generalizada.
  • Especialización o Profesionalización: Aquellos mayormente involucrados en la operación cotidiana de la organización son seleccionados o auto-seleccionados para cumplir roles cada vez más especializados dentro de la organización, a menudo conduciendo a una división oficial entre líderes y liderados, con graduaciones de poder e influencia, introducidas en la forma de roles intermedios en la evolución de la jerarquía organizacional.
  • Substitucionismo: Crecientemente la organización formal se convierte en el foco de la estrategia y práctica, en vez de la gente-en-revuelta. En la teoría y en la práctica la gente tiende a ser progresivamente substituida por la organización, el liderazgo de la organización - especialmente si se ha hecho formal - tiende a sustituirse a sí mismo por la organización como un todo, y eventualmente un líder máximo a menudo emerge, quien termina personalizando y controlando a la organización.
  • Ideología: La organización se convierte en el sujeto primario de la teoría con roles individuales asignados que cumplir, en ves de que la gente construya sus propias auto-teorías. Todas menos las organizaciones anarquistas más auto-conscientes tienden a adaptar alguna forma de ideología colectivista, en la cual el grupo social en algún nivel es visto como que tiene mayor realidad política que el individuo libre. En donde la soberanía recae, allí recae la autoridad política; si la soberanía no es disuelta sobre cada una y todas las personas, siempre se requiere de la subyugación, en alguna forma, de los individuos a un grupo.

  

Todas las teorías anarquistas de auto-organización, en varias formas y con distintos niveles, por el contrario, proponen:

 

  • Autonomía individual y grupal con libre iniciativa: El individuo autónomo es la base fundamental de toda teoría genuinamente anarquista sobre la organización, sin la individualidad autónoma, cualquier otro nivel de autonomía es imposible. Libertad de iniciativa es igualmente fundamental tanto para el individuo como para el grupo. Sin poderes superiores llega la habilidad y la necesidad de que todas las decisiones sean tomadas a su punto de impacto inmediato. Como nota al margen, lxs post-estructuralistas y post-modernistas que niegan la existencia de la individualidad anarquista autónoma, a menudo equivocan la validad critica del sujeto metafísico, para dar a entender que es pura ficción el proceso vivido subjetivamente. Una perspectiva de auto-engaño que haría innecesaria e imposible a la teoría social.
  • Libre asociación: La asociación nunca es libre si es forzada. Esto significa que las personas son libres de asociarse con cualquiera, en la combinación que deseen y así mismo, de disociarse o rechazar la organización.
  • Rechazo a la Autoridad Política, por lo tanto, a la ideología: La palabra “anarquía” significa literalmente sin poder o sin autoridad. Ambos, sin dominio o sin amos, quieren decir que no hay autoridad política sobre las personas mismas, quienes pueden y deberían tomar todas sus decisiones independientemente, como lo encuentren oportuno. La mayor parte de las formas de ideologías funcionan para legitimar la autoridad de una u otra élite o institución para tomar decisiones por las personas o lo que sea que ellxs sirvan para deslegitimar la toma de decisiones por la gente misma.Organización pequeña, simple, informal, temporal y transparente. Gran parte de lxs anarquistas encuentran que los pequeños grupos "cara a cara" permiten una participación más completa con la menor cantidad de especialización innecesaria. Las organizaciones más simplemente estructuradas y menos complejas dejan una mínima oportunidad para el desarrollo de la jerarquía y la burocracia. La organización informal es las más cambiante y la más capaz de adaptarse a si misma continuamente ante nuevas condiciones. La organización abierta y transparente es la mas fácilmente comprendida y controlada por sus integrantes. A más grandes organizaciones, usualmente más susceptibles ellas llegan a ser para el desarrollo de la rigidez, la especialización y eventualmente, la jerarquía. Las Organizaciones tienen un tiempo de vida útil y es raro que alguna organización anarquista debería ser lo suficientemente importante como para existir por generaciones.
  • Organizaciones Descentralizadas y Federadas con toma directa de decisiones y respeto a la minorías (cuando las organizaciones formales y mas complejas son necesarias, ellas solo pueden continuar siendo autogestionadas por sus participantes si ellas son descentralizadas y federadas. Cuando los grupos cara-a-cara – con la posibilidad de total participación y de agradable discusión y toma de decisiones- se vuelven imposibles debido al tamaño, el mejor curso es descentralizar la organización en una estructura federal con muchos grupos pequeños. O cuando los grupos pequeños necesitan organizarse con grupos de compañerxs para direccionar mejor problemas a gran escala, es preferible la libre federación - con autodeterminacion absoluta a cualquier nivel empezando desde la base. A medida que los grupos permanezcan de tamaño manejable, las asambleas con todxs lxs involucradxs deben ser capaces de tomar decisiones directamente, según los métodos que ellxs acuerden. Sin embargo, las minorías nunca deben ser forzadas en los acuerdos con las mayorías sobre la base de alguna concepción ficticia de soberanía grupal. La anarquía no es democracia directa, aunque lxs anarquistas pueden ciertamente usar métodos democráticos de toma de decisiones cuando y donde deseen. El único respeto verdadero por las opiniones de las minorías involucran aceptar que estas tienen el mismo poder que las mayorías, requiriendo de negociaciones y el mas grande nivel de acuerdo mutuo para una efectiva y estable toma decisiones grupal.

 

Al fin, la más grande diferencia es que lxs anarquistas abogan por la auto-organización mientras que lxs izquierdistas quieren organizarte. Para lxs izquierdistas, el énfasis siempre esta en reclutar a sus organizaciones, para que así puedas adoptar el rol de militante o cuadro sirviendo a sus metas. Ellxs no quieren verte adoptando tu propia teoría y actividad autodeterminadas porque entonces no les estarías permitiendo manipularte. Lxs anarquistas quieren que determines tu propia actividad y teoría y que auto-organices tus acciones con otrxs que piensan parecido. Lxs izquierdistas quieren crear la unidad ideológica, estratégica y táctica a través de la “auto-disciplina” (tu auto-represión) cuando sea posible, o la disciplina de la organización (amenaza de sanciones) cuando sea necesario. En ambos modos, se espera que tu entregues tu autonomía para que sigas su homogéneo camino, que anteriormente ya ha sido marcado para ti.

 

 La Anarquia como Teoria y Critica de la Ideologia.

 

 La crítica anarquista de la ideología data de la obra maestra de Max Stirner, aunque el mismo no uso este termino para describir su critica. La ideología es el medio por el cual la alienación, la dominación y la explotación son racionalizados y justificados por medio de la deformación del pensamiento humano y la comunicación. En esencia todas las ideologías involucran la substitución de conceptos o imágenes extraños (o incompletos) para la subjetividad humana. Las ideologías son sistemas de falsa conciencia en los cuales la gente no se ve mas a si misma directamente como sujetos en su relación con su mundo. En cambio ellos se conciben en alguna forma como subordinados a uno u otro de entidad o entidades abstractas que son confundidos como los verdaderos sujetos o actores en su mundo.

 

Donde sea que algún sistema de ideas y deberes se encuentre estructurado con una abstracción como centro – asignando, en beneficio propio, roles y deberes a la gente - como un sistema es siempre una ideología. Todas las varias formas de ideología están estructuradas alrededor de diferentes abstracciones, aun todxs ellxs sirven los intereses de estructuras sociales jerárquicas y alienantes, desde que ellas son jerarquía y alienación en el ámbito del pensamiento y la comunicación. Aun si la ideología, en su contenido, retoricamente se opone a la jerarquía o la alienación, su forma aun permanece coherente con lo que esta siendo supuestamente opuesto, y esta forma siempre tenderá a menoscabar el aparente contenido de esta ideología.

 

Sin importar si la abstracción es Dios, el Estado, el Partido, la Organización, la Tecnología, la Familia, la Humanidad, la Paz, la Ecología, la Naturaleza, el Trabajo, el Amor o incluso la Libertad; si este es concebido y presentado como si esto fuera un sujeto activo con un ser en si mismo que nos hace demandas a nosotrxs, es entonces que es el centro de una ideología. El Capitalismo, el Individualismo, el Comunismo, el Socialismo y el Pacifismo son ideológicos cada uno en importantes aspectos que como ellxs son concebidos. La religión y la moralidad son siempre, por definición, ideológicos. Incluso la resistencia, la revolución y la anarquía, a menudo toman dimensiones ideológicas, cuando no tenemos cuidado en mantener una consciente critica sobre como estamos pensando y cuales son los propósitos de nuestros pensamientos. La ideología es casi omnipresente, desde anuncios publicitarios y comerciales, a tratados académicos y estudios científicos, casi todos los aspectos del pensamiento y la comunicación contemporánea, es ideológico, y para los sujetos humanos su real significado se encuentra perdido bajo las capas de la mistificaron y la confusión.

 

El izquierdismo, como reificación y la medición de la rebelión social, siempre es ideológico, porque siempre demanda que la gente se conciba, antes que todo, a si misma en términos de sus roles al interior y las relaciones hacia las organizaciones izquierdistas y los grupos oprimidos que son considerados, por turnos, mas reales que los individuos que se asocian para crearlas. Para lxs izquierdistas la historia nunca es hecha por individualidades, sino mas bien por organizaciones, grupos sociales- y por sobre todo, para lxs marxistas - clases sociales. Cada organización izquierdista grande normalmente moldea su propia legitimación ideológica de cuyos elementos importantes se espera que todos los miembros aprendan y defiendan. Si acaso no hacen proselitismo. Al criticar seriamente o cuestionar esta ideología, existe el riesgo de ser expulsado de la organización.

 

Lxs anarquistas post-izquierda rechazan todas las ideologías en favor de la construcción individual y grupal de la auto-teoría. La auto-teoría individual es la teoría en la cual el individuo integral-en-contexto (en todas sus relaciones, con toda su historia, deseos y proyectos, etc) es siempre el centro subjetivo de la percepción, del entendimiento y la acción. La auto-teoría comunal es en forma similar basada en el grupo como sujeto, pero siempre con un entendimiento subyacente de los individuos (y sus propias auto-teorías) que hacen el grupo u organización. La organizaciones anarquistas no-ideológicas (o grupos informales) son siempre explícitamente basados en la autonomía de los individuos que los construyen, lo que es diferente de las organizaciones izquierdistas clásicas que requieren la subordinación de la autonomía personal como prerequisito para la membresía.

 

Ni dios ni amo ni orden moral:

La anarquia como critica de la moral y el moralismo

 

 

La critica anarquista hacia la moral data también de “El Único y su propiedad”, obra maestra de Max Stirner. La moralidad es un sistema de valores reificados – valores abstractos que son sacados de cualquier contexto, puestos en una piedra y transformados en creencias incuestionables , para ser aplicadas independientemente de las metas, deseos y pensamientos, y a pesar de la situación en la que el o ella se encuentre. El moralismo no es solo la práctica de reducir valores vivos a una moral reificada, sino de considerarse unx mismx mejor que otrxs porque unx se ha sometido a una moralidad (rectitud personal) y de hacer proselitismo para la adopción de una moralidad como una herramienta de cambio social.

 

 A menudo, cuando se abren los ojos de las personas debido a un escándalo o la desilusión, y ellxs empiezan a cavar bajo la superficie de las ideologías y reciben ideas, que toda su vida han asumido como normales, la aparente coherencia y el poder de la nueva respuesta que encontraron (ya sea en la religión, el izquierdismo o incluso en el anarquismo) puede llevarles a creer que ahora han encontrado la Verdad (con V mayúscula). Una vez que esto empieza, demasiado a menudo la gente gira hacia el camino del moralismo, con sus consiguientes problemas de elitismo y ideología. Una vez que las personas sucumben ante esta ilusión de haber encontrado la única verdad que soluciona todo “si” solo el reto de la gente también entendiera. La tentación es luego ver esta única Verdad como la solución al Problema en cuestión, alrededor del cual todo debe ser teorizado, el cual les lleva a construir un sistema de valores absolutos en defensa de su Solución mágica al Problema que esta Verdad apunta. En este punto, el moralismo se apodera del lugar del pensamiento critico.

 

Las diversas formas de izquierdismo promueven distintos tipos de moralidad y moralismo. Pero dentro del izquierdismo generalmente la mayor parte del problema es que la gente esta explotada por capitalistas (dominada por ellxs o alienada de la sociedad o del proceso productivo, etc.). La verdad es que “el pueblo” necesita tomar el control de la Economía (y/o de la sociedad) en sus manos. El Obstáculo mas grande a esto es la Propiedad y el Control de los Medios de Producción por la Clase Capitalista, sostenido por su monopolio del uso legalizado de la violencia por medio del Estado. Para revertir esto la gente debe ser “acercada” con fervor evangelistico para convencerlos de rechazar todos los aspectos, ideas y valores del capitalismo y adoptar la cultura, las ideas y valores de una noción idealizada de la Clase Trabajadora, con el propósito de tomar posesión de los Medios de Producción, batiendo el poder de la Clase Capitalista y constituyendo el poder de la Clase Trabajadora (o sus instituciones representativas, si es que no de su Comité Central o su Líder Supremo) sobre toda la sociedad... Esto conduce a menudo hacia algunas formas de Obrerismo (a menudo incluyendo la adopción de la imagen dominante de la cultura de la clase trabajadora, en otras palabras, el estilo de vida de la clase trabajadora) una creencia (comúnmente Científica) en la Salvación Organizacional, creencia en la Ciencia (de la inevitable victoria del proletariado) de la Lucha de Clases, etc. Y, por lo tanto, tácticas consistentes con la construcción del fetichismo de Una Verdadera Organización de la Clase Trabajadora para responder al Poder Político y Económico. Un completo sistema de valores es construido alrededor de una específica y sobre-simplificada concepción del mundo, y categorías morales del bien y el mal son reemplazadas por la evaluación crítica en los términos de la subjetividad individual y comunal.

 

 El descenso hacia el moralismo nunca es un proceso automático. Es una tendencia que se manifiesta naturalmente donde sea que la gente inicia el camino de la critica social reificada. La moralidad siempre involucra un desviación del desarrollo de una consistente teoría crítica de unx y de la sociedad. Esta crea un corto circuito en el desarrollo de la estrategia y tácticas apropiadas para esta teoría critica y fomenta un énfasis en la salvación personal y colectiva a través del cumplimiento de los ideales de esta moralidad, idealizando una cultura o estilo de vida como virtuosa o sublime, mientras que demoniza todo lo demás, como parte ya sea de las tentaciones o perversiones del mal.

 

 Un énfasis inevitable se convierte luego en el intento continuo e insignificante de reforzar los límites de la virtud y el mal por medio de la vigilancia de las vidas de cualquiera que diga ser miembro de una secta in-group[2], mientras denuncia de manera mojigata a los otros grupos. En el ambiente obrerista, por ejemplo, esto significa atacar a cualquier que no cante con himnos a las virtudes de la organización de la clase obrera (y especialmente a las virtudes de la Única Verdadera forma de Organización[3]), o a las virtudes de la imagen dominante de la Clase Trabajadora o estilos de vida (ya sea beber cerveza en vez de vino, rechazar subculturas de moda o conducir un auto marca Ford o Chevy en vez de BMW o Volvos). El objetivo, por supuesto, es mantener los limites de la inclusión y la exclusión entre el in group y el out group (siendo el out-group variadamente representado en los países altamente industrializados por las Clases Media y Alta, o los Pequeño Burgueses y Burgueses, o los grandes y pequeños Jefes y Capitalistas).

 

Cumplir con la moralidad significa sacrificar determinados deseos y tentaciones (sin importar la situación actual en la que tu te puedas encontrar) en favor de la recompensa de la virtud. Nunca comas carne. Nunca conduzcas SUVs[4]. Nunca seas un trabajador asalariado. Nunca seas un rompehuelgas. Nunca votes. Nunca hables con la policía. No recibas dinero del gobierno. Nunca pagues las multas. Nunca...etc, etc. No es una manera muy atractiva de llevar la vida para alguien interesado en pensar críticamente el mundo y en evaluar que hacer por unx mismo.

 

Rechazar la Moralidad involucra la construcción de una teoría critica de unx mismx y de la sociedad (siempre auto-critica, provisoria y nunca holistica) en la cual un objetivo claro de acabar con la alienación social en unx nunca es confundido con objetivos parciales reificados. Esto involucra enfatizar lo que la gente tiene que ganar de la critica radical y la solidaridad en vez de que lo que la gente debe sacrificar o renunciar con el propósito de vivir vidas virtuosas de una moralidad políticamente correcta.

 

 

La Anarquia Post-Izquierda:

 Ni izquierda ni derecha, sino Autonomos

 

La anarquía post-izquierda no es algo nuevo y diferente. Ni es un programa político o una ideología. No significa en modo alguno, algún tipo de facción o secta al interior del más general ambiente anarquista. De ninguna manera es una abertura hacia la derecha política; la derecha y la izquierda siempre han tenido mucho mas en común entre si que cualquiera ha tenido en común con el anarquismo. Y no intenta, desde luego, ser una nueva mercancía en el, ya bastante lleno, mercado de ideas seudo-radicales. Es simplemente un intento de restablecer las más fundamentales e importantes posiciones anarquistas dentro del contexto de desintegración internacional de la izquierda política.

 

Si queremos evitar ser derribadxs con los escombros del izquierdismo a medida que este se desmorona, necesitamos disociarnos completa, consciente y explícitamente de sus múltiples fallos - y especialmente de sus preposiciones invalidas del izquierdismo que le les condujo a tales fallas. Esto no quiere decir que es imposible que los anarquistas también se consideren izquierdistas - ha habido un larga, y muchas veces honorable, historia de anarquistas y síntesis de izquierda. No significa que en nuestra situación contemporánea no sea posible para alguno- incluso anarco izquierdistas - evitar confrontar el hecho de que las fallas del izquierdismo en la práctica requieren una completa critica del izquierdismo y un explicito quiebre con cada aspecto del izquierdismo implicado en sus fallas.

 

 Lxs anarco-izquierdistas no pueden continuar evadiendo el someter su propio izquierdismo a la critica intensiva. Desde ahora, es simplemente insuficiente (no es decir que realmente ha sido suficiente alguna vez) proyectar todas las fallas del izquierdismo en sus más explícitamente molestas variedades y episodios de la practica izquierdista, como el leninismo, el trotskismo y el stalinismo. Las críticas del estatismo de izquierda y las organizaciones y partidos izquierdistas siempre han sido solamente la punta de una critica que ahora explícitamente debe abarcar el iceberg completo del izquierdismo, incluyendo esos aspectos a menudo largamente incorporados en las tradiciones de la practica anarquista. Cualquier rechazo a una mas amplia y profunda critica del izquierdismo constituye un rechazo hacia el empeño de la auto-examinacion necesaria para una auto-comprensión genuina. Y la testaruda evasión de la auto comprensión nunca puede estar justificada por ninguno que busque el cambio social radical.

 

 Tenemos ahora una oportunidad histórica sin precedentes, junto con un plenitud de medios de critica, para recrear un movimiento anarquista internacional que pueda pararse por si mismo y que no se incline ante ningún otro movimiento, todo lo que queda para nosotrxs es tomar esta oportunidad para reformular críticamente nuestras teorías anarquistas y reinventar nuestras prácticas anarquistas a la luz de nuestros deseos y metas esenciales.

 

 

¡A rechazar la reificación de la revuelta!

 

¡El izquierdismo está muerto!

 

¡Viva la anarquía!

 

 

 

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Notas:

 

 

[1] “Enclosure of commons” fue el proceso de cercamiento y división de la tierra en Europa desde el siglo XVI, el cual puso fin a la existencia de la “propiedad” común y que progresivamente convirtió en propiedad privada todo el territorio, quedando la tierra en manos de la burguesía. (Nota del Traductor)

 

[2] El “in group” es un concepto sociológico con el cual se denomina a el grupo con el cual ciertos individuos se identifican sicologicamente como miembros (Por ejemplo, los cristianos). El “out-group” es el grupo opuesto con el cual no se identifican y del cual se intentan separar (En el mismo ejemplo, todos los no cristianos). Estos grupos pueden ser culturales, de género, raciales, religiosos, ideológicos, etc.

 

[3] “One True Organization” es una alusión al lema “One Big Union” (Una sola y Gran Organizacion) de una organizacion sindicalista llamada IWW.

 

[4] Las SUV son camionetas todo terreno.

 

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