Nihilismo y anarquía: Consecuencias en el siglo XXI - Aragorn!

 

Título original: "Nihilism, anarchy and the 21st century"

"Anarchy and nihilism: Consecuences"  Aragorn!

 

Traducción : Difusion Anarquista Monte Grande y Sembrando Tormentas Ediciones

 

 

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Primera parte  

El Nihilismo, la Anarquía y el Siglo xxi

 

  • Introducción
  • Capítulo 1:

 Una Historia del Nihilismo Ruso

 El Nihilismo Fundacional

 El Nihilismo Revolucionario

 El Último Acto de los Nihilistas Rusos

 

  •  Capítulo 2:

 ¿Qué es la izquierda? Nihilismo vs. Socialismo

 El Árbol Genealógico

 Socialismo Ruso

 El Nihilismo se encuentra con el Anarquismo

 

  • Capítulo 3:

 El Nihilismo como Estrategia

 

  • Capítulo 4:

Lo que deseo haber dicho, 12 de Septiembre 2001

 

 

Segunda Parte

Anarquía y Nihilismo: Consecuencias

 

 

Introducción a las consecuencias

 

  • Capitulo I

Consecuencias – Sobre la desesperación revolucionaria

 

  •  CAPÍTULO 2:

Nihilismo y Ciencia

¿Que forma deberia tomar nuestro escepticismo?

¡El escepticismo asciende!

Conclusión

  

  • Capítulo 3:

¡el Momento es ahora! y aun esperamos

Cuando todos los diccionarios sean quemados, ...¿empezaremos de nuevo?

      

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  PRIMERA PARTE

 

El Nihilismo, la Anarquía y el Siglo xxi

           

 Introducción

 

 

Este folleto sobre el nihilismo está destinado a un público anarquista. Durante toda su compilación hubo cierta tentación a hacer un prefacio frase tras frase con “Desde una perspectiva anarquista” o “como anarquista” porque mi evaluación de este material viene de dicha orientación. Me resistí a hacer una aclaración pedante una y otra vez en todas las páginas, pero me gustaría recordarle al lector que debe tenerlo en cuenta. Algunas notas sobre el arco narrativo que me propongo aquí: mi intención es exponer a los anarquistas (lo cual no podría ser de otra manera) la contribución por parte del nihilismo. He ido más lejos de lo que generalmente haría. Normalmente estaría satisfecho con proveer los hilos para que un lector comprometido pueda seguir por si mismo sin hacer aclaraciones que a mi me parecen obvias. Generalmente veo, tanto mi forma de escribir como de vivir, dentro del contexto que las hace y por lo tanto no pierdo mucho tiempo explicando por qué he llegado a donde estoy. Aquí he hecho distintas observaciones. Comencé con un largo estudio a cerca de la historia del nihilismo. Particularmente no soy un admirador de los hechos, nombres y fechas que constituyen una historia útil, pero hice una excepción en este caso porque creo que la información debería ser accesible a más personas, además de aquellas que están dispuestas a trabajar arduamente con todos los libros que tengo respecto al tema. Con eso dicho, he cometido muchos errores de omisión. Si algún día decido escribir un libro de historia, éste muy probablemente sería sobre el nihilismo, porque todo lo que dejé fuera de esta breve historia aún pesa en mi mente. Luego proporciono algunas ideas sobre la relación, o la falta de relación, del nihilismo con la tradición socialista. Diré, a pesar de que lo repetiré más tarde, que parte de mi decisión es abordar ciertos temás con un lenguaje más fuerte que el del discurso de la actual izquierda o no-izquierda. Yo hago la publicación sobre el socialismo. He incluido un ensayo publicado anteriormente que hace un primer paso en la elaboración de concepciones entre el nihilismo y la acción en este mundo que quizás sea útil para aquellos que estén entusiasmados en desarrollar conclusiones a lo largo de estas líneas. Por último, he incluido un desvarío reciente que servirá como signo de exclamación para este panfleto y una coma para nuestra discusión sobre el nihilismo y la anarquía.

 

Aragorn!

 

 

 CAPITULO 1:

  Una historia del Nihilismo Ruso

 

  La compresión del nihilismo ruso de la década de 1860 comienza con un intento de entender el concepto de Nihilismo. Esto es naturalmente difícil debido a que si existe una palabra que tiene incluso más peso y connotaciones negativas que la palabra anarquismo, esa es nihilismo. Esto se debe a que el vehículo primario de nuestra concepción moderna del nihilismo se da a travéz de la ficción de Turgueniev y Dostoyevski. Ninguno de estos autores fue en particular simpatizante del nihilismo, pero proveyeron personajes principalmente nihilistas como figuras con las cuales descubrir sus narraciones morales. La versión del nihilismo que ofrecieron estos autores es entonces, sobre todo, una fotografía instantánea de la cultura popular en la cual habitó el nihilismo, tanto como un recuerdo de la tendencia. Este momento en la historia de Rusia es parte de la historia del nihilismo y será parte de la historia en la reducción de la brecha entre los mitológicos Bazarov (de “Padres e hijos”), Verkhovensky (de “Los Demonios”), o Raskolnikov (de “Crimen y Castigo”) y figuras como Nicholas Chernishevski, Dmitry Pisarev, y hasta cierto punto, Sergey Nechaev.

 

¿Entonces qué fue el nihilismo? El nihilismo fue un movimiento juvenil, una tendencia filosófica y un impulso revolucionario. El nihilismo era la valorización de las ciencias naturales. Un estilo de moda específica. Una nueva aproximación a la estética, la crítica y la ética. El nihilismo es la contradicción entre un materialismo estudiado y el deseo de aniquilar el orden social. Fue también una respuesta rusa a las condiciones de la reforma y la represión zarista. El nihilismo se ha convertido en mucho más de lo que originalmente habría sido capaz, debido a la naturaleza viral de su sistema de valores, prácticas y conclusiones.

 

El efecto del nihilismo se puede encontrar a través de la historia del anarquismo, a través de la formación y la práctica moderna del terrorismo, y a través de las tendencias filosóficas desde la deconstrucción al existencialismo (Jacques Derrida, Sartre, Dostoyevski).

 

A mediados del siglo XIX Rusia era un lugar de tensión creciente. La revolución de 1848, que trastornó a la mayoría de los continentes europeos, no afectó drásticamente a Rusia. Como resultado de la campaña rusa para someter a Napoleón (1812-1815), las ideas occidentales fueron llevadas a Rusia. Éstas ideas estaban claramente articuladas como un deseo de constitución que defienda valores como los Derechos humanos, el gobierno representativo y la democracia. Cuando el zar (Alejandro I) murió en 1825 un regimiento de soldados se negó a jurar fidelidad a la nueva corona, esperando a cambio el establecimiento de una constitución rusa. Estos rusos occidentalizados se vieron prácticamente frustrados porque la colonia de Polonia fue premiada con una constitución por el zar. Los “Decembristas”, como fueron llamados, fueron suprimidos y pasaron a representar un símbolo de la posibilidad del cambio social en todo el siglo.

 

El sucesor de Alejandro, su hermano Nicolas I, fue un autócrata. Él gobernó Rusia (1825-1855) con una combinación de policía secreta (la “Sección Tercera”), censura, nacionalismo y colonialismo.

 

Tras el fracaso de la guerra en Crimea contra las fuerzas aliadas del imperio Otomano, Gran Bretaña y Francia, Rusia se vió en la difícil situación de ser obligada a realizar grandes reformás o dejar de ser considerada parte del continente Europeo. A la vez, este fracaso militar de Rusia coincidió con la muerte de Nicolas I.

 

Su hijo, Alejandro II, asumió el trono (1855-1881). Su reinado se inició con la negación de un tratado de paz con las potencias europeas y una reforma interna importante. Alejandro II, en el sexto año de su reinado, liberó a los campesinos. Esto explica que los campesinos, como clase, se habían “transformado en una clase de propietarios comunales independientes”, lo cual significaba que sus derechos iban más allá de los de cualquier otro campesinado europeo. Ésta reforma fue acompañada por cambios militares, judiciales, y de autonomía local. Éste espíritu de cambio fue opacado por la comparación de las transformaciones no hacia el pasado, sino hacia un estado mitológico. Así se prepara el escenario para el Nihilismo.

 

El “Nuevo Pueblo”, como se los llamaba, existía antes de la publicación del libro Padres e Hijos (1862) de Turgueniev, sin embargo, encontró un héroe en el personaje de Bazarov. Merece importancia el papel de la literatura en la cultura rusa. La prosa alcanzó la supremacía en la década de 1840 con el aumento de las publicaciones en revistas literarias que imprimían novelas en serie. Este desarrollo afectó tan dramáticamente a la cultura rusa que la emancipación de los campesinos por parte de Alejandro es atribuida, en parte, a su reacción a la colección de Ivan Turgueniev de Bocetos del Deportista que retrataba la vida del campesino. La literatura era una forma respetada de comentario social que abordó cuestiones de la brecha generacional (en Padres e Hijos) hasta la psicología de hombres y mujeres bajo grandes presiones (Dostoyevski) y en la vida diaria (Tolstoy). Este estilo de literatura fue conocido como “Realismo” debido a su firme representación de la vida contemporánea. La novela realista representaba la experiencia de lo que estaba sucediendo en la cultura rusa y en la década de 1860, que fue el nihilismo.

   

El Nihilismo Fundacional

 

El nihilismo ruso puede ser analizado minuciosamente, quizás anti-naturalmente, en dos periodos. El periodo fundacional (1860-1869), donde los aspectos “contra-culturales” del nihilismo escandalizaron a Rusia, cuando incluso por las más pequeñas de las indiscreciones los nihilistas eran enviados a Siberia o encarcelados por largos periodos de tiempo, y donde se formó la filosofía del nihilismo. El otro periodo sería el periodo revolucionario (1870-1881), cuando el panfleto El catecismo de un revolucionario estimuló al movimiento en espera a convertirse en un movimiento con dientes, con docenas de acciones contra el Estado ruso. El periodo revolucionario termina, por supuesto, con el asesinato del Zar Nicolas II (13 de Marzo de 1881) por una serie de bombardeos, y el consecuente aplastamiento del movimiento nihilista.

 

 Se puede argumentar que La Reacción en Alemania (1842) de Mikhail Bakunin (1814-1876) con su famosa declaración “Vamos, por lo tanto, a confiar en el espíritu eterno que destruye y aniquila solo porque esa es la fuente incomprensible y eterna de toda la vida. La pasión por la destrucción es también una pasión creadora” anticipó e inició las ideas de los nihilistas. Bakunin fue considerado, en Rusia, un occidentalista debido a su influencia en los pensadores de la época desde el continente adecuado. En La reacción Bakunin se mostró de acuerdo con la visión Hegeliana al declarar que lo negativo, y no lo positivo, es la fuerza creativa de la dialéctica. Mientras que es inexorablemente ligado a ambos periodos del nihilismo (fundacional y revolucionario).

 

Bakunin fue producto de la generación anterior, cuya visión, en definitiva no era la misma que la visión nihilista. Él explicó esto al decir “Yo soy un hombre libre solo en la medida que reconozco la humanidad y la libertad de todos los hombres que me rodean. Al respetar su humanidad respeto la mía”.

 

 Este instinto humanitario está en contraste con las proclamaciones nihilistas de tener un “odio con un gran y sagrado desprecio” o llamar a la “aniquilación de la estética” (Pisarev).

 

  El nihilismo nunca fue un único, o incluso un particularmente disciplinado cuerpo de pensamiento. Esto se puede atribuir a la realidad:

 

 A) de que los principales filósofos nihilistas (Chernishevski y Pisarev) nunca sostuvieron posturas académicas,

 

B) de que publicar fue duramente censurado bajo el zarismo o, lo que es más probable

 

C) a la naturaleza del mismo nihilismo.

  

El nihilismo nunca tuvo suficiente fuerza, suficiente tiempo o las condiciones adecuadas para convertirse en una filosofía madura. Esto dió lugar a que sea una aproximación a un cuerpo de ideas, en lugar de un cuerpo de ideas. Mientras que las posiciones fuertes fueron tomadas a lo largo de varias líneas teóricas, ningunas fueron desarrolladas en el método generacional necesario para que estas ideas se sostengan históricamente.

  

Mientras las ciencias naturales eran vistas como la herramienta intelectual más potente, la mayoría de los comentarios nihilistas se hicieron en el campo de la estética, siendo esta vinculada con el principio de la oscuridad. El principio de la oscuridad dice que en tiempos de represión un comentario social más convincente transcurre en el vínculo de la ficción, donde tu propósito se oscurece porque pareces estar hablando de algo completamente diferente de lo que eres.

  

En el caso de los nihilistas, el arte fue un anatema porque agregó sentimentalismo, emocionalismo, irracionalismo, espiritualismo, y fue un derroche de recursos. Esto oscureció el hecho de que los nihilistas estaban, en realidad, hablando a cerca de los valores del orden social incrustado en el vehículo del arte, pero esta conexión no pudo ser más clara en el contexto de censura.

 

Como filosofía positiva, el nihilismo tomó posiciones dentro del marco de la filosofía establecida. El materialismo nihilista se reducía a la visión de que “solo lo que es perceptible existe”. El hombre, entonces, era “un complejo compuesto químico regido estrictamente por la ley de la casualidad”. La ética, como argumentaron Chernishevski y Pisarev, puede describirse como la justificación “científica” para el hedonismo. Epistemológicamente, la posición nihilista, fue realista y contraria al fenomenalismo de la época.

 

El arte era valioso en relación directa con su “utilidad social”, como se lo definía (lo que no era). Como estas posiciones reflejan, el nihilismo no estaba en su mayor fuerza como filosofía positiva y debido a la transformación del nihilismo, desde una posición a una acción, nunca hubo un desarrollo centrado de estas ideas.

 

Como una cuestión de rutina, el nihilismo se convirtió en una posición coherente solo en los textos prohibidos, pasado de contrabando a Rusia por los emigrantes. El más prolífico de estos emigrados fue Aleksandr Herzen (1812-1870) quien estableció la Prensa Rusa Gratis en Londres, donde publicó hasta su muerte. La Prensa fue bien conocida por sus publicaciones de literatura radical que van desde A la generación más joven (1861), que abogaba por el reemplazo de Zar por un empleado del Estado, hasta los periódicos La estrella polar y Voces desde Rusia. Su periódico más conocido fue La campana, que fue introducida ilegalmente a Rusia donde fue bastante popular durante el periodo fundacional del nihilismo para aquellos que deseaban la reforma social. En retrospectiva, sus puntos de vista eran, por el contrario, conservadores, especialmente a la luz de lo que seria el nihilismo. De La campana de 1865: “El progreso social solo es posible bajo la completa libertad republicana, bajo la absoluta igualdad democrática”.

 

Es como posición política que el nihilismo atrajo la atención, y se transformó de una discusión entre eruditos a un movimiento social. La política nihilista comienza como una rama del socialismo. Ellos fueron, en mayor grado, influenciados por el socialismo francés de la época, Charles Fourier (1772-1837), Ludwig Feuerbach (1864-1872), Auguste Comte (1798-1857), John Stuart Mill (1806-1873) y los oscuros materialistas alemanes (Buchner, Moleschott y Vogt). La contribución nihilista al socialismo en general fue la idea de que el campesino era un agente de cambio social (Chernishevski, Una crítica de los prejuicios filosóficos contra la Obslichina, 1858), y no solo los reformistas burgueses de las revoluciones de 1848, o el proletariado de Marx (un concepto que no llegaría a Rusia hasta más tarde). La agitación por este posicionamiento llevó a Chernishevski a prisión y al exilio en Siberia por los siguientes 25 años. (Aunque las acusaciones especificas por las que fue condenado eran extrañas mezclas) en 1864.

 

 El primer grupo, inspirado por las ideas nihilistas, para formar y trabajar hacia el cambio social, lo hizo como sociedad secreta y lo llamaron Tierra y Libertad. El nombre de este grupo también fue tomado por otro distinto durante el periodo revolucionario del nihilismo. El primer Tierra y Libertad conspiró para apoyar al movimiento de independencia polaco y para agitar a los campesinos endeudados como resultado de los pagos de rescate paralizantes requeridos por la emancipación de los siervos de 1861.

 

 La independencia de Polonia no era de especial interés para los nihilistas, y después de que un complot para incitar a los campesinos de Kazán a la rebelión fracaso, Tierra y Libertad se apagó (1863).

 

 Así comenzó el primer periodo de las sociedades secretas nihilistas. La Organización creó una escuela de niños en un barrio de Moscú con el fin de capacitar a los revolucionarios. Además tenían un subgrupo secreto llamado Infierno cuyo propósito era el terrorismo político, con el asesinato del Zar como meta final. Esto dió como resultado el atentado fallido de Dmitri Karakozov el 4 de Abril de 1866. Dmitri disparó con un revolver, pero su brazo fue empujado por un artesano (que murió, antes del asesinato efectivo, por los excesos en la bebida como resultado de su cambio de estatus social) a último momento. Dmitri fue condenado y ahorcado en Smolensk Field en San Petersburgo. El líder de La Organización, Nicholas Ishutin, también fue juzgado y tuvo que ser ejecutado antes de ser exiliado a Siberia de por vida. Así terminó La Organización y empezó el Terror Blanco del resto de la década de 1860.

 

 El Terror Blanco se inició con el Zar poniendo al Conde Miguel Muravyov (“Percha Muravyov” debido a su tratamiento de los rebeldes polacos en los años anteriores) a cargo de la supresión de los nihilistas. Los dos periódicos más radicales (El Contemporáneo y La Palabra Rusa) fueron prohibidos, las reformás liberales fueron minimizadas por las ideas repentinas reaccionarias y el sistema educativo fue reformado para sofocar el espíritu revolucionario. Esta acción del Estado ruso marca el final del periodo fundacional del nihilismo.

 

 El estilo de vida de los nihilistas, o El Nuevo Pueblo, merece ser analizado más que nada por su similitud con los movimientos juveniles de la era moderna. Mientras abogaban por un hedonismo insensible y una subjetividad radical en la práctica, los nihilistas en realidad tendían hacia un estilo de vida ascético y utilitario. La moda es un ejemplo de ello: “Ambos sexos preferían las gafas azuladas y botas altas. Otras características comunes eran un pesado baston y una manta de viaje, pero no necesariamente un tartán” (Hingley). Esto, junto con la barba enorme en los hombres y un estilo de pelo corto en las mujeres, un apetito voraz por los cigarrillos, apariencia sucia, y el comportamiento rudo y franco hizo del Nuevo Pueblo un espectáculo a la vista. Los nihilistas también intentaron cambiar los valores de la época de una manera más significativa. En ese tiempo, la cuestión de la emancipación de la mujer fue de gran interés para los reformadores. Para el nihilista los asuntos eran referentes a la libertad laboral y sexual. Porque el pasaporte de una mujer (que era usado para viajes en general y no solo para viajar al extranjero) era legalmente controlado por los hombres –un padre o marido tenía el control final de su vida. Los nihilistas resolvieron este problema fingiendo casamientos. Esto permitió una emancipación de las mujeres, no “de jure” sino “de facto”[1]. Lo cual dio como resultado que las mujeres tengan libertad de transito para seguir profesiones académicas (que se redujeron durante el Terror Blanco) o algún proyecto. Finalmente, los nihilistas adoptaron la creencia de que el adulterio era algo natural, e incluso deseable, en contraste con el espíritu de su época, o su propia composición cultural (por ejemplo, eran puritanos).

 

Más influyentes para el Nuevo Pueblo que la filosofía, o los textos políticos, fue la literatura. La expresión de la tensión entre las generaciones por Turgueniev en Padres e Hijos, como rechazo de las posturas románticas e idealistas, garantizó su posición como ícono del movimiento nihilista. Esto sucedió incluso a pesar de que la intención de Turgueniev fue retratar al Nuevo Pueblo en una luz menos que halagadora. La publicación de Chernishevski ¿Qué hacer? (1863), que fue escrita en prisión, se convirtió en la luz guía del movimiento. En sus páginas había una visión de los valores socialistas del nihilista, una exposición de cómo vivir con valores radicales intactos, y como practicar la no-monogamia nihilista. El poder de la literatura en el movimiento es irónico, porque, por supuesto, la mayor parte de nuestra comprensión moderna del movimiento nihilista viene de las novelas de Turgueniev y Dostoyevski. Mientras luz guía del movimiento. En sus páginas había una visión de los valores socialistas del nihilista, una exposición de cómo vivir con valores radicales intactos, y como practicar la no-monogamia nihilista. El poder de la literatura en el movimiento es irónico, porque, por supuesto, la mayor parte de nuestra comprensión moderna del movimiento nihilista viene de las novelas de Turgueniev y Dostoyevski. Mientras Turgueniev no era prejuicioso en su descripción del Nuevo Pueblo (y respecto a los nihilistas, Chernishevski mantenía correspondencia con él), Dostoyevski estaba en violenta reacción contra ellos. Mientras Dostoyevski estuvo envuelto en la actividad radical contra el zar en la década de 1840, durante su exilio en Siberia se convirtió al cristianismo ortodoxo. Tras su retorno se demostró realmente disgustado con el nihilismo en general y con Chernishevski especialmente. Las ultimás cinco novelas de Dostoyevski trataron al nihilismo hasta cierto punto de forma central o como un tema importante.

  

El Nihilismo Revolucionario

   

La entrada en escena de una persona simboliza el paso del periodo fundacional al periodo revolucionario. Serguéi Necháyev, ele hijo de un siervo (lo cual era inusual, ya que la mayoría de los nihilistas provenía de una clase social un poco alta, podríamos decir de clase media baja), deseaba un ascenso al discurso sobre la transformación social. Necháyev argumentó que así como las monarquías europeas usaban las ideas de Maquiavelo, y los jesuitas católicos practicaban la inmoralidad absoluta para lograr sus fines, no había acción que no pudiera ser también utilizada por el bien de la revolución del pueblo. “Su aparente inmoralidad (más una amoralidad) derivaba de la fría comprensión de que tanto la iglesia como el Estado son despiadadamente inmorales en su afán de control total. La lucha contra dichos poderes debe, consecuentemente, llevarse a cabo por cualquier medio necesario” (Cleaver). La distinción social de Necháyev se incrementó por su asociación con Bakunin en 1869 y en la extracción de recursos del fonde de Bakhmetiev para la propaganda revolucionaria rusa.

 

La imagen de Necháyev es resultado de su Catecismo de un Revolucionario (1869) como acciones que tomó en su vida. El Catecismo es un documento importante, ya que establece la clara ruptura entre la formación del nihilismo como filosofía política y lo que devino como práctica de acción revolucionaria. Muestra al revolucionario como a una figura muy transformada desde el nihilista de la década pasada. Mientras que el nihilista puede haber practicado el ascetismo, se afirmó a favor de un hedonismo sin inhibiciones. Necháyev argumentó que el revolucionario, por definición, debe vivir devoto a un fin sin tener en cuenta las distracciones del deseo, compasión o sentimientos. La amistad era contingente en el fervor revolucionario, las relaciones con extraños se cuantificaban en términos de qué recursos ofrecían a la revolución, y todos tenían un papel durante el momento revolucionario que se reducía a cuándo tenían que alinearse contra el muro o cuándo aceptar que tenían que hacer los disparos. El tono intransigente y el contenido del Catecismo fueron influyentes más allá del carácter de Necháyev. Parte de la razón de esto se debe a la forma en que se extendieron los principios nihilistas a un programa revolucionario. El resto de la razón fue que dio al proyecto revolucionario un peso másculino que los hombres “de los 60” no le dieron.

 

 En términos de lo que el Catecismo ofreció al nihilismo, una cita:

   

“Con el nombre de “Revolución Popular” nuestra sociedad no entiende un movimiento de tipo –clásico occidental-, que no ataca ni a la propiedad ni al orden social transmitido por la pretendida civilización y su moral, y que hasta ahora se ha limitado a sustituir un sistema político por otro.- Únicamente puede aportar al pueblo la salvación una revolución que condene cualquier idea de Estado y revuelva las tradiciones rusas, las instituciones y las clases sociales del Estado.”

 

 (Tesis XXIII. Catecismo del Revolucionario)

 

 Necháyev parece estar procurando salvar las diferencias entre Maquiavelo y el anarquismo nihilista en esta tesis. Que, más allá de un apretón de manos anarquista al contrario, es una aceptación sensata sobre que horrores podrían ser necesarios para la abolición del orden establecido. Lo cual no quiere decir que hay mucho que reclamar a la personalidad de Necháyev en general. Los hechos son claros. Necháyev inventó una organización revolucionaria secreta: El comité revolucionario ruso, con él como miembro fugitivo y refugiado en Génova, donde conoció a Bakunin. Bakunin, un admirador del compromiso de Necháyev y del éxito de sus organizaciones, habilitó contactos y recursos para enviar a Necháyev de vuelta a Rusia como su representante (le dio el numero 2771) de la Sección rusa de la alianza revolucionaria mundial (También una organización inventada). En su regreso a Rusia Necháyev formó una organización secreta basada en células llamada La Venganza del Pueblo.

 

 Un estudiante miembro de la organización, Ivan Ivanovich Ivanov, puso en duda la existencia del comité revolucionario del cual Necháyev afirmó ser representante. Esta apreciación honesta del modus operanti de Necháyev exigía acción.

 

“La noche del 21 de Noviembre de 1869 la víctima fue atraída, según un acuerdo, a las instalaciones de la Escuela de Agricultura de Moscú, un hervidero de sentimiento revolucionario, donde Necháyev lo asesinó mediante disparos y estrangulación, asistido sin gran entusiasmo por tres incautos. Los cómplices de Necháyev fueron arrestado y juzgados”

 

 (Hingley)

 

En su retorno a Suiza, Necháyev fue rechazado por Bakunin (por razones más que obvias) y fue extraditado finalmente a Rusia, donde pasó el resto de su vida en la Fortaleza de Pedro y Pablo. Debido a su carisma y fuerza de voluntad, siguió influyendo en los acontecimientos, manteniendo una relación con Voluntad del Pueblo y abriéndose paso incluso entre sus carceleros en sus conspiraciones y mentiras. Fue encontrado muerto en su celda en 1882 bajo circunstancias misteriosas.

 

 Entre el movimiento revolucionario (Nihilista o no) en el periodo post-Necháyev hubo una clara división. Esta división fue entre los propagandistas (que siguieron al emigrado Peter Lavrov, quien publicó Adelante! en París) y los que fueron llamados Bakuninistas, que creían en impulsar a los campesinos a una revolución social inmediata. El objetivo de ambos grupos estaba en “organizar” a los campesinos. Esto incluyó una versión rusa del “Verano de la Libertad” (que se extendió de 1873 a 1874, al segundo de los cuales se acuñó la expresión “Verano Loco”), donde hombres y mujeres jóvenes, en grupos de 3 o 4, viajaron a las aldeas rurales para vivir, trabajar y agitar a los campesinos. Esto fue inspirado, en gran parte, por la creencia de que la institución rusa de la comuna aldeana era el camino más corto hacia el socialismo ruso. La comuna era un organismo autónomo que administraba algunos negocios de la aldea y tomaba las decisiones colectivamente.

 

El esfuerzo realizado en las zonas rurales fue un completo fracaso. Los campesinos a menudo entregaban a los nihilistas a la policía, incluso antes de saber por qué se encontraban allí. Los nihilistas se disfrazaban de campesinos, siendo reconocidos inesperadamente desde el momento en que pisaban una aldea. Además, el concepto de revuelta rural era a-histórico por lo menos, ya que los campesinos no tenían la habilidad para armarse de manera significativa, y en realidad, no tenían una tradición de levantamiento exitosa. Las revueltas rusas, ucranianas y cosacas de los siglos XVII y XVIII fueron rápidamente sofocadas. El único triunfo cercano, que se inició antes de que los nihilistas llegaran a la escena, fue en el área de Chigirin, del Rio Dnieper cerca de Kiev.

 

En 1877 tres revolucionarios, Stefanovich, Deutsch, y Bokhanovsky, redactaron una carta argumentando que era una llamada del Zar a los campesinos para que tomaran las armás –lo cual hicieron en forma de (anticuadas) picas, equipos de granja y un cuerpo de mil hombres. Cientos de campesinos fueron arrestados y enviados a Siberia, y los tres nihilistas fueron encarcelados en la cárcel de Kiev en lo que fue conocido como el “Asunto de Chigirin”.

 

 Una nota preliminar sobre el papel de la mujer en la organización nihilista. Aunque, dados sus tenues beneficios sociales bajo Alejandro II, las mujeres fueron menos fáciles de convencer para unirse al proyecto de desmantelar la sociedad, una vez que se comprometieron, fueron más consecuentes para la acción, la violencia y ver el proyecto que sus contrapartes másculinos. Esto se ejemplifica mejor por la toma directa de armás durante el comienzo del periodo revolucionario con la acción de una mujer, Vera Zasulich. Una vez que la toma de las armás y la formación de las sociedades secretas estuvieron en pleno apogeo, las mujeres tomaron una parte para nada pequeña en el procedimiento. Un recuento en La voluntad del pueblo, la más famosa de las sociedades secretas nihilistas, establece que ¼ a 1/3 de la organización eran mujeres, casi la mitad del Comité Ejecutivo. Aunque los usos sociales de la cultura de la que provenían los nihilistas no estaban completamente alterados, lo cual significaba que había aún “trabajo de las mujeres” –es decir, las tareas del hogar y la tipificación, todas las mujeres tenían relaciones igualitarias con los hombres.

 

Hubieron muchas sociedades secretas formadas en el periodo revolucionario. Dos de ellas, Los trogloditas y el Grupo revolucionario populista del norte finalmente resolvieron formar la segunda iteración de Tierra y Libertad en 1876 (aunque el nombre no se resolvió hasta 1878). Este grupo se decidió firmemente en el campo bakuninista, en Reacción a los fracasos de las campañas rurales de los años pasados. Los eventos notables de los años 70 se originaron en esta reacción.

 

 En Diciembre de 1876 hubo una manifestación política en la Plaza de Nuestra Señora de Kazan en San Petersburgo. Cuando la policía puso fin a la reunión arrestó y condenó a 15 años de prisión a alguien que llegaba tarde a la protesta, un conocido revolucionario llamado Bogolyubov. Luego él, en un acto inexplicable de intransigencia, se negó a quitarse la gorra ante el visitante General Trepov, que estaba revisando la prisión que había compartido con los presos políticos del proceso de “193”. El enfurecido general lo golpeo en el momento y pidió que fuera azotado al día siguiente, lo cual se llevó a cabo con tal vigor que Bogolyubov enloqueció. Esto resultó en un motín en la cárcel.

 

“Las barras de las ventanas de las celdas fueron arrancadas y arrojadas contra las puertas, y los prisioneros fueron, según se dice, atados por los guardias, golpeados, pateados y arrastrados inconscientes a las celdas de castigo. Fuera de la prisión el acto de Trepov creó una indignación generalizada que no se limitó solo a los revolucionarios de profesión. El honor de un caballero ruso era especialmente sensible donde recayeron los golpes, de modo que el castigo de Bogolyubov fue tomado como una monstruosa ofensa a todo el movimiento revolucionario, personal, ya que en gran parte fue por los jóvenes que mantenían ciertas pretensiones sociales”

 

(Hingley)

 

 Vera Zasulich no conocía personalmente a los actores principales, pero se las arregló por su cuenta para entrar en acción. Ella solicitó una audiencia con el general en una recepción de las autoridades rusas, donde sacó un revolver de su mango y le disparó matándolo. En un movimiento inesperado el régimen permitió a Zasulich ser juzgada, asumiendo que, ya que ella había confesado el acto, tenían el arma y había testigos, el resultado estaba garantizado. En lugar de eso el jurado la absolvió y al salir de la corte, donde la policía la esperaba para la detención adicional, se produjo un pequeño motín que permitió a sus camaradas sacarla del lugar. Este hecho, y el escándalo por el que fue acompañado, iniciaron una ola de acciones nihilistas contra agentes del Estado, e intentos en su mayoría frustrados por la represión estatal.

 

En enero de 1878 la policía de Odessa allanó la imprenta de Ivan Kovalsky, quien se defendió a si mismo y a su imprenta con un revolver y un puñal (creando así una tradición nihilista de lucha a muerte con la policía) mientras sus compañeros quemaban documentos incriminantes e intentaban incitar a la multitud reunida en torno al espectáculo.

 

Kovalsky fue capturado, juzgado y condenado a muerte, siendo esta la primera ejecución política rusa de la época.

 

En el primero de Febrero de 1878, un infiltrado de la policía fue asesinado por los revolucionarios, y una nota informando al público de la ejecución fue publicada en Kiev con el sello de la Comisión Ejecutiva del Partido Socialista Revolucionario Ruso (una organización imaginaria). El 23 de Febrero, Valerian Osinsky, un nihilista del sur, disparó contra el fiscal de Kiev dos veces. La victima resultó ilesa (quizás debido al grosor de su abrigo de piel).

 

 

El 25 de Mayo, Gregory Popko apuñaló hasta la muerte al capitán Geyking, de la gendarmería de Kiev, en una esquina de la calle principal de la ciudad, y luego escapó tras disparar fatalmente a un portero que intentó detenerlo e hiriendo a un policía.

 

 

 

Michael Folenko, un nihilista del sur, se convirtió en empleado de la “impenetrable” cárcel de Kiev y rápidamente ascendió al rango de jefe de guardia. El 27 de Mayo dirigió a Stefanovich, Deutsch y Bokhanovsky (del asunto de Chigirin) hacia afuera de los muros, donde pasaron una semana remando hacia la libertad en el Rio Dnieper.

 

Los nihilistas del norte comenzaron a ponerse al día con las hazañas de los sureños en Agosto.

 

“A las nueve en punto de la mañana en una de las calles principales de San Petersburgo, Sergey Kravchinsky caminó hacia el general Mezentsov, jefe de la gendarmería y cabecilla de la Sección Tercera, que iba camino a su oficina. Kravchinsky sostuvo una daga apenas envuelta en papel de diario, después de cruzarse con el General la clavó en su espalda retorciéndola, luego saltó a un carruaje tirado por un bárbaro y escapó”

  (Hingley)

 

Esto fue particularmente notable porque sucedió dos días después de la ejecución de Kovalsky.

 

9 de Febrero de 1879 fue el día de los disparos al Gobernador General Dmitry Kropotkin, primo de Piotr Kropotkin, en Kharkov, por parte de Gregory Goldenberg. También en Febrero de ese año fue la muerte de otro policía infiltrado y un tiroteo con la policía de Kiev.

  

El 2 de Abril fue el intento de asesinato al Zar por parte de Alexander Soloviev, quien disparó y falló en 5 ocaciones, sufriendo el Zar nada más que un agujero en su abrigo. Soloviev fue ahorcado el 28 de Mayo.

 

 

La represión en los 8 mese siguientes fue grave, con 16 nihilistas ahorcados en Rusia, 14 de ellos en Kiev. Sorprendentemente, solo tres nihilistas (Popko, Kravchinsy y Goldenberg) que realmente habían asesinado a personas, escaparon del andamio. Popko escapó, Kravchinsy huyó a Londres (y fue atropellado por un tren) y Goldenberg se ahorcó tras confesar sus crímenes a un compañero “revolucionario” (en realidad un agente de policía) que fue colocado en su misma celda.

 

El 20 de Febrero un nihilista llamado Miodetsky le disparó a uno de los dos Gobernadores Generales a cargo de la represión, el General Loris Melikov. Una vez más falló el disparo y fue ejecutado dos días después.

 

Los nihilistas tenían de entusiasmo lo que les faltaba de puntería. La represión del Estado planteó la cuestión, en términos contundentes, sobre que tan efectiva era la estrategia de Tierra y Libertad. En Junio de 1879, se celebró una conferencia a fin de evaluar los métodos violentos empleados por el grupo. Esto dio como resultado la disolución de Tierra y Libertad, y la creación de Reparto Negro, que sostuvo que la propaganda militante era el método apropiado para avanzar, y La Voluntad del Pueblo, que condenó al Zar a la muerte. Reparto Negro sale de la escena en tanto deja la confrontación directa con el Estado, pero da la nota como posición de Georgi Plejánov, el marxista más notable de la época hasta el periodo de 1905.

 

Antes de exponer el acto final de los nihilistas rusos, vale la pena hacer una pausa. Más allá de los planes de asesinato y la literatura, los nihilistas se dedicaban, a lo que creían, era un desafío profundo a todos los aspectos de la vida rusa. A través del ateísmo, la no-monogamia, el robo de bancos (con varios episodios de túneles en su haber) y la falsificación (principalmente de pasaportes, que servían como identificación primaria en Rusia) los nihilistas vivian en departamentos comunales con personas de su misma edad, compartiendo recursos y dando sus vidas por “la causa”. El Estado intentó infiltrarse entre los nihilistas, en respuesta, los nihilistas también se infiltraron en el Estado. El subterfugio de la cárcel de Kiev ya ha sido mencionado, pero más significativo fue lo del nihilista llamado Nicholas Kletochnikov, que se infiltró en la policía secreta (a Sección Tercera), brindando a los nihilistas nombres de informantes, ubicación de los ataques planeados y copias de los sellos oficiales.

 

La popularidad de la sociedad secreta dio a los nihilistas un grado de seriedad que no existe ni en el más contracultural de sus paralelos hoy en día, pero los intentos de vivir dentro y contra el orden vigente siguen siendo populares de la misma manera.

 

El Último Acto de los Nihilistas Rusos

 

Tras la disolución de Tierra y libertad, La voluntad del pueblo se dedicó al asesinato del Zar. Ellos no veían esta muerte en dirección a una lucha social más amplia. Ellos no tenían la estructura, soluciones sociales, o deseos de asumir el poder, y creían que la autocracia rusa estaba firmemente posicionada. Su deseo no era un golpe de Estado, sino la venganza. Los nihilistas también se aferraron a la creencia de que si sus acciones positivas hacia el cambio social (como la organización de los campesinos) fueron tan fácilmente desbaratadas por la malevolencia negligente del Estado, la acción negativa (como los asesinatos) daría, más probablemente, un cambio sustancial en el sistema. Finalmente hubo una creencia fatalista y profundamente arraigada de que la destrucción valía la pena por si misma, y no por razones humanitarias, políticas o sociales.

 

Después de evaluar los fracasos de los francotiradores nihilistas se tomó la decisión de atacar al Zar mediante demoliciones.

 

En Noviembre de 1879, los nihilistas intentaron minar la ruta del tren que el Zar tomaría desde Livadia, en la costa de Crimea (cerca de Yalta) hacia San Petersburgo, en tres puntos diferentes. El primero se hizo cerca de Odessa, organizado por Vera Figner, y contó con la tentativa de colocar a un nihilista en la posición del guardia de ferrocarril, pero cuando el Zar tomó otra ruta el plan fue abandonado. El segundo transcurrió en las afueras de Aleksandrovsk, y consistía en un intrincado plan del nihilista Andrei Zhelyabov para representar la puesta en marcha de una empresa de curtidos de día y colocar dinamita por la noche. Cuando el tren que transportaba al Zar atravesó el lugar los explosivos se negaron a encender. El último punto fue organizado por Alexander Mikhaylov, cerca de Moscú. El mismo consistía en rentar un apartamento a 50 metros de la línea férrea, excavar un túnel desde el apartamento hasta la línea y colocar la carga bajo las vías. Naturalmente, este plan suena mejor en el papel que en la práctica. La excavación requería de varias personas más de las que los vecinos creían que habitaban el apartamento, lo cual sugirió respuesta a las preguntas a cerca del consumo de alimentos de los propietarios atribuidos a un gato legendario y no a un grupo de nihilistas cavando un túnel para asesinar al Zar. Igual que en la mayor parte de la excavación, al eliminación de la suciedad del túnel requería de una sistema para arrastrar la suciedad fuera del túnel, a una habitación a parte y luego esparcirla en el patio durante la noche. Naturalmente, la tierra a través del túnel era arenosa y muy inundable, resultando en una experiencia totalmente miserable. A medida que se aproximaban a las vías el sonido ensordecedor de cada tren que pasaba confirmaba cada una de las sospechas de derrumbe. Naturalmente, el tren que transportaba al Zar no fue el que descarriló por el disparo de los explosivos.

 

Como ningún nihilista fue capturado y la explosión fue un llamado de atención, hubo un consenso general de que este era el enfoque correcto. El siguiente intento se hizo en el Palacio de Invierno del Zar, el 5 de Febrero de 1880. Este incluía a un nihilista tomando un trabajo dentro del palacio y metiendo dinamita de contrabando en la bodega para, en el momento oportuno, encender los explosivos, sacando a una cuarta parte de los guardias de por medio. Una vez más la oportunidad se había ido. La llegada programada del Zar se retrasó, por lo cual los explosivos detonaron antes de la llegada de Alejandro. Once personas murieron y 50 resultaron heridas.

 

 El siguiente intento implicó la inmersión de un quintal de explosivos bajo el puente Kamenny en el canal de Catherine, por el cual tenía que pasar el Zar para llegar a la estación de trenes, lo cual se vio frustrado por la tardanza de uno de los conspiradores.

 

 Otro intento comenzó con el ambicioso minado de un camino por el que pasaría el Zar desde el puerto hasta en tren en Odessa. Cuando el recorrido del Zar cambió, el intento fue abandonado.

 

El resto de 1880 encontró a los nihilistas preocupados por el seguimiento de los viajes del Zar. Ellos notaron que el Domingo era el mejor día para golpear, ya que el Zar seguía, usualmente, un camino singular hasta y desde la base militar de revisión. Esta se ubicaba en la esquina de la Nevsky Prospekt y la calle Malaya Sadovaya, donde los nihilistas atacarían. Esto incluía rentar un apartamento, cavar un túnel e intentar actuar como ciudadanos correctos. Su deficiencia para convencer a los vecinos dio como resultado una redad a las instalaciones por un inspector que no tardó en notar los montones de tierra humeda cubiertos por paja y coque (carbón). El 27 de Febrero, Zhelyabov, el organizador de la operación, fue arrestado –lo cual casi compra la operación.

 

Tras revisar las tropas el 1 de Marzo, el Zar visitó a su prima, la Gran Duquesa Catherine. Esto significaba que no pasaría por la intersección en la cual se enfocaba el complot nihilistas, y por lo tanto, requería el uso de pequeñas (5 libras) granadas de mano caseras, preparadas previamente para dicha posibilidad. Cuatro nihilistas se posicionaron: dos fueron capaces de lanzar las bombas, la segunda alcanzó tanto al Zar como a Ignatei Grivenitsky, quien la había arrojado, ambos murieron.

 

Cinco miembros del complot para asesinar al Zar fueron ceremoniosamente ahorcados el 3 de Abril, con una placa que decía “zaricidio”. Los ahorcados fueron Andrei Zhelyabov, Nikolai Rysakov, Sophia Perovskaya, Nikolai Kibalchich y Timofei Mikhailov. Su ahorcamiento no fue dejándolos caer al suelo, o quebrándoles el cuello sino mediante una lenta sofocación.

  

Las muertes llevaron mucho tiempo, y fueron tan públicas, que el resultado fue una perdida de prestigio para el régimen.

 

Así termina el periodo del nihilismo ruso. El heredero al trono de Rusia, Alejandro III (1884-1894), un autócrata al viejo estilo, reprimió brutalmente a los nihilistas restantes que decidieron mostrarse después de la caída del Zar. El creía en mantener el imperio a través del “nacionalismo, la ortodoxia oriental y la autocracia”, con lo cual tuvo éxito hasta su muerte, momento en el que su hijo, Nicolas II, asumió el trono para ser derrocado por la Revolución Rusa de 1917.

 

Que el nihilismo haya seguido siendo una rama pasado pro alto en el árbol socialista es sorprendente, teniendo en cuenta las innovaciones del movimiento. Más allá del enfoque nihilista hacia el cambio social, que ha sido claramente influyente para la tradición socialista, está la forma sistemática por la cual los nihilistas intentaron extender sus ideas más allá de sus políticas. Dado el ambiente represivo en el cual florecieron sus ideas, la amplitud y el alcance de los nihilistas rusos siguen para producir el fruto de individualidades comprometidas cerrando la brecha entre la teoría y la práctica.

 

 

CAPITULO 3:

¿Qué es la Izquierda? Nihilismo vs Socialismo

 

  La historia del socialismo es una noble tradición. Ha sido un epíteto usado por los tiranos para maldecir a sus enemigos y una bandera por la cual los trabajadores transformaron su lugar de trabajo y las sociedades en las que vivan. En casi todas las historias que oímos, que involucran a alguien irguiéndose ante la autoridad, participa el socialismo. Es la valiente historia de individualidades y grupos que intentaron transformar el statu quo de su tiempo frente a desventajas abrumadoras. El socialismo ha cambiado las expectativas de la gente con respecto a los derechos, la equidad, el trabajo y el tipo de liderazgo que deberían esperar.

 

Por un lado, el socialismo ha transformado por completo la sociedad en los últimos 200 años. más allá de las revoluciones que han tenido algún éxito en varias partes del mundo bajo una bandera socialista, el socialismo puede ser acredita directamente por la existencia de uniones que defienden los derechos de los trabajadores, un sistema de educación universal en la mayoría de las partes del mundo (especialmente en muchos países occidentales), y un sistema que neutraliza elementos del proteccionismo estatal y el capitalismo liberal.

 

 Por otro lado, el socialismo ha sido un fracaso absoluto. El mismo nunca ha usurpado al capitalismo, de una forma duradera significativa o a largo plazo, como sistema económico. La mayoría de los sistemás socializados de atención equilibran la crueldad de negligencia benigna con la indiferencia de la cola. Incluso el socialismo liberador se ocupa principalmente con mirarse el ombligo, la cacofonía de la mása o el egoísmo del individuo.

 

El socialismo ha servido más como un correctivo a un sistema mundial que como transformación de un sistema por otro.

 

El Árbol Genealógico

 

 El socialismo viene de un linaje histórico que se extiende desde los antiguos griegos, los socinianos polacos, la ilustración y el liberalismo clásico. Si bien es principalmente entendido como una filosofía política de resistencia al statu quo de los siglos XIX y XX, este en realidad estaba de acuerdo con la mayoría de las opciones dadas por aquellos que estaban en el poder. Aceptaba que los pueblos aborígenes, donde sea que hayan sido encontrados, debían ser integrados en la vida de la sociedad. Estaba de acuerdo con el aumento de la industrialización (salvo algunas excepciones), y con los principios económicos básicos (salud, precios, intercambio).

 

Las tendencias del socialismo que se conocen como “marxistas” o “comunistas” ejemplifican esta posición. La retorica fue siempre que el objetivo era el control directo y comunitario de la sociedad para el beneficio común de todos los miembros. La realidad era doble. La concepción histórica proveniente de la tradición marxista (materialismo dialectico) dictamino que la transformación de la sociedad atravesaría el capitalismo, así como había atravesado el feudalismo, para transformarse en socialismo y, con el tiempo, en comunismo. Esto significaba que el progresismo se había incrustado dentro de esta (la predominante) rama del socialismo. Lo cual quería decir que (especialmente antes de la revolución rusa)el camino a la revolución tenía que pasar por la industrialización de la sociedad y que los lugares donde la industrialización fuese más avanzado serian los lugares donde ocurriría la revolución socialista.

 

Imaginen la sorpresa cuando el atrasado (industrialmente hablando) país de Rusia se convirtió en el lugar de la primera revolución socialista.Esta sorpresa debió haberse convertido en un horror cuando la política de Lenin de Comunismo de Guerra y la Nueva Política Económica, que imitaba los peores aspectos de la extracción del valor capitalista y permitiría el retorno al libre comercio, se convirtió en la base sobre la cual se asentaba la economía soviética.

 

  ¿En que medida la tradición libertaria del socialismo representaba la misma posición? Mientras que la posición básica del socialismo libertario parece inocua (¿Quién podría estar en contra de la libertad?), las posiciones reales tomadas por los socialistas libertarios reflejan el amplio movimiento socialista. En lugar de abogar por la creación de un órgano administrativo para gestionar la transformación hacia la sociedad socialista, los libertario optaban por la “autogestión” en “federaciones libres” para hacer frente a la cuestión del poder. Fuera de la cuestión de qué tan prácticas eran estas ideas en un momento de confrontación con el statu quo está la cuestión de qué significa esta práctica para los socialistas libertarios y si la misma ha informado sobre el socialismo como correctivo a los peores excesos del sistema capitalista, o como vehículo correcto para la transformación de la sociedad.

  

El principal mecanismo por el cual los socialistas libertarios han practicado su socialismo es intentando “construir el nuevo mundo sobre las cenizas del viejo”. Esta práctica se extiende desde la idea de que la sociedad socialista debe ser ejemplificada por nuestro comportamiento actual. Con el fin de crear una sociedad autogestionada, los socialistas libertarios comenzarían autogestionando sus actuales luchas y organizaciones. Además conectarían estos sistemás de autogestión a través del “federalismo” que les daría la capacidad para emplear la autodefensa y compartir recursos.

 

Con el tiempo, y especialmente en las últimás décadas, estas ideas se han hecho cada vez más populares en el mundo capitalista. Muchos lugares de trabajo ya no se organizan como una clásica estructura de “pirámide”, con el jefe en la cima y una clara estructura organizativa construida sobre la línea trabajadora. En lugar de eso, estos lugares de trabajo, han integrado la autogestión y permitido “equipos” para asumir la responsabilidad de la cantidad y forma de la producción. Podría decirse que estas innovaciones han sido superficiales, así como la estructura de la pirámide no ha sido totalmente destruida, pero la experiencia de los trabajadores ha cambiado cualitativamente.

 

Las cooperativas de consumidores se han beneficiado de los principios libertarios. Al recortar el afán de lucro, ofrecieron servicios de bajo costo y bienes a sus miembros. Al operar bajo los principios de la democracia representativa hay un grado de control y participación más allá de la típica corporación.

 

El mecanismo secundario de la práctica de los socialistas libertarios han sido los momentos revolucionarios. Aquí siempre ha experimentado la tensión de su, en ultima instancia, perspectiva humanista con la existencia del momento revolucionario. Esto se ejemplifica mejor por los acontecimientos ocurridos en España, donde la CNT se unió con el gobierno catalán en un frente común contra el fascismo de Franco. Esta decisión se baso en el temor de aislamiento a la CNT y la creencia de que era una prioridad más alta para derrotar al fascismo que terminar la revolución. Colocar la guerra antes de la revolución significaba, en última instancia, la colaboración con el estado en contra de la revolución.

 

 Si el socialismo ha sido, como mucho, un correctivo a los peores excesos del capitalismo ¿De dónde más podemos sacar nuestra inspiración? Si la corriente del socialismo (llamado Socialismo de estado, Comunismo o Social democracia) está firmemente interesada en la misma asimilación progresiva y económica del mundo dominante, entonces podríamos ver a sus rivales. Si estos rivales (libertarios y utópicos) han demostrado que son cooptables o peor aun, que no son capaces de ser eficaces en el momento de la crisis entonces ¿Hacia dónde nos dirigimos? Si la gente no pudo efectivamente combatir al sistema del siglo XIX cuando se estaba convirtiendo en un sistema mundial de racionalizarlo todo, incluso su oposición, ¿Qué esperanza tenemos hoy en día después de eso?

 

El Socialismo Ruso

  

100 años después, el socialismo se transformó por viajar al resto del mundo. El socialismo africano y el araba fueron innovaciones que reflejaron experiencias realmente diferentes al socialismo del continente europeo. El problema fue que eran directamente reaccionarios para la experiencia soviética y estaban, por lo tanto, limitados en su alcance. Ellos adoptaron el colonialismo, a Marx, y un cierto grado de nacionalismo. Aunque estas suposiciones eran relevantes dadas las circunstancias en que ocurrieron, ellos transformaron esos socialismo en pura práctica política en lugar de una filosofía política.

 

 Durante el siglo XIX hubo una tensión de lo que se llama socialismo que, sin duda, se origino fuera de la corriente principal del pensamiento europeo. Este socialismo ruso prefigura al africano y al árabe, en los que intentó, aunque de ninguna manera en estos términos, exteriorizar la experiencia rusa en vías al socialismo.

 

 Lo que el socialismo ruso tenía en común con el socialismo europeo era una creencia en la ciencia como medio por el cual el localismo cristiano podría ser cuestionado y por el cual podría ser entendido realmente el mundo. Asimismo, compartía una conexión a través de los emigrados rusos como M. Bakunin y A. Herzen hacia el mayor movimiento socialista en Europa. Aquí es donde terminan las similitudes.

 

Filosóficamente, la trayectoria de la cual era parte el socialismo, la tradición liberal, defendía la libertad de expresión, la libertad de culto y la libertad de pensamiento. Incluso si la corriente del socialismo con el tiempo tomó un rumbo diferente a este origen, la base del proyecto socialista se encontraba en estos valores. Estos valores no fueron parte de la experiencia ruso. En cambio el socialismo ruso comenzó como un rechazo a la moral, la verdad, la belleza, el amor y las convenciones sociales. Como filosofía política, el socialismo ruso comienza pro cuestionar al validez de todas la formás de autoridad y termina practicando el adagio “¡La pasión por la destrucción es una pasión creadora, también!”. Los socialistas rusos no vieron el camino a la revolución social como progresivo. En lugar de ver a un proletariado industrial como agente revolucionario, los rusos vieron a su propio campesinado rural.

 

 En 1861, cuando los campesinos fueron liberados pero encadenados a la deuda, los socialistas creyeron que el levantamiento era inevitable. Cuando eso no ocurrió, ni pudo ser estimulado, los socialistas rusos entraron en acción. En lugar de encerrarse en la Biblioteca de Inglaterra durante 10 años, los socialistas rusos se trasladaron a casas grupales con sus compañeros, tomaron medidas audaces y ridículas (como entregar un folleto socialista al Zar), y finalmente cometieron el zaricidio. Por supuesto, conocemos a los socialistas rusos por otro nombre, nihilistas.

 

 El Nihilismo se encuentra con el Anarquismo

 

 

“La propaganda por el hecho no comenzó sino hasta que el movimiento iniciado por Proudhon llego a Rusia. El gobierno ruso, controlando a los militares, era capaz de ver al instante cualquier movimiento que apareciese en cualquiera de las grandes ciudades. En el país ningún movimiento podía tener efecto”

 

Marshall Everett

 

 

 Los socialistas libertarios también tenían otro nombre que quizás sea útil para diferenciarlos de sus hermanos socialistas, anarquismo. Si el socialismo libertario está demásiado interesado en la autogestión, las federaciones y organizaciones obreras, entonces el anarquismo quizás muy bien sea ha interesado en como integrar las innovaciones rusas del nihilismo. Bakunin es el caso en cuestión.

 

 Los revisionistas, de la línea socialista libertaria, se enfocan totalmente en el programa positivo de Bakunin de afirmar la acción colectiva para lograr la anarquía, la libertad de prensa, de expresión y de reunión, y las consiguientes asociaciones voluntarias que se federalizarían para organizar la sociedad, incluso la economía. Ellos no atienden a su programa negativo de demoler las instituciones políticas, el poder político, el gobierno, en general, y el Estado.

 

 Así como Bakunin ofreció a los nihilistas un regalo de formación en su ensayo “La reacción en Alemania” (1842), recibió a su vez un regalo de la practica del nihilista Dmitri Karakozov y su intento fallido de asesinar al Zar Alejandro II. Diez años después, esta práctica nihilista (que estaba a pleno en ese momento) se convirtióen la política de la federación anarquista más grande del continente europeo. Esa llamada “propaganda por el hecho” es el principal vehiculo histórico por el cual conocemos al anarquismo (y del cual los socialistas libertarios pasan tanto tiempo disculpándose y alejándose).

 

“El terrorismo surgió de la necesidad de tomar a la gran organización gubernamental por el flanco antes de que pudiese descubrir que un ataque estaba siendo planeado. Alimentado por el odio, creció en una atmosfera eléctrica desbordada por el entusiasmo que se despierta por un acto noble. La “Gran corriente subterránea” del nihilismo tuvo sus raíces así. Desde el nihilismo y sus necesarios estallidos repentinos, el anarquismo aportó al terrorismo la propaganda por el hecho”

 

Sergius Stepniak

  

La diferencia entre la “propaganda por el hecho” y la práctica nihilista del asesinato es la intención. Los anaquistas continuaron, debido a su relación con el socialismo, creyendo en una ruta positiva y progresista hacia sus fines sociales y dedicándose a la violencia contra los jefes de Estado y sus lacayos con la (utópica) creencia de que la población dirigiéndose como testigo de estos actos también vería la falibilidad del poder y se levantaría para llenar este vacio. Los nihilistas no tenían ninguna intención positiva. En el lenguaje del anarquismo moderno, ellos solo deseaban tomar medidas contra la gran ofensa.

 

 

“Anarquismo y Nihilismo son dos palabras familiares para los jóvenes, y ahora atractivas para ellos. Ellos no creen en la construcción de una nueva sociedad dentro del cascarón de la vieja. Creen que lo viejo debe ser destruido primero. Eso es el nihilismo. En cierto modo es la negación del “aquí y ahora”.

 

Dorothy Day

 

 

Vamos a decirlo con claridad. La concepción socialista de la historia es una tradición progresista. Los marxistas lo llaman materialismo histórico y está bien establecido, en su propio lenguaje, por esta cita del prefacio a la Contribución a la Economía Política de Marx.

 

 Ningún orden social desaparece antes de que todas las fuerzas productivas que caben en él se hayan desarrollado, y las relaciones nuevas y más altas de producción nunca aparecen antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la vieja sociedad misma. Por lo tanto, la humanidad siempre se propone únicamente los objetivos que puede alcanzar, ya que, mirando el asunto más de cerca, siempre se encontrará que la propia tarea solo surge cuando las condiciones materiales de su solución ya existen o por lo menos en el proceso de formación.

  

El concepto nihilista de la historia no era progresivo. La oposición nihilista al Estado es solo un caso en particular de su oposición a casi todo: la familia, el arte tradicional, la cultura burguesa, etc. Y no esta orientada en torno a su formulación de cómo lograr un mundo mejor. En la práctica, había un montón de nihilistas que tal vez deseaban una sociedad comunal anti-estatista, pero no veían su resistencia al régimen como vinculada a este deseo precisamente.

 

El socialismo seguirá teniendo sus adherentes, quienes son atraídos por su perspectiva de la historia, su democrático punto de vista de inclusión y participación, y su aparente dominio del campo de la contestación social. Su critica al nihilismo comienza con la posición de profundo rechazo de su perspectiva y práctica anti humanista. Si tuviéramos que revisar la historia del socialismo, veríamos que el rechazo del humanismo no es necesariamente infligir horrores involuntarios a las personas. Si hay una lección para tomar de la Unión Soviética, o el Jemer Rojo, es que las buenas intenciones, y la práctica del materialismo histórico, pueden apilar los cadáveres así como los sistemás a los que se oponen.

 

Lo que el nihilismo ofrece, entonces, es una alternativa a la alternativa que no incrusta una imagen idealista. El nihilismo establece que no es útil hablar acerca de la sociedad que “abrazas en tu interior”, las cosas que harías “si tan solo tuvieses el poder”, o la visión que tu crees que todos compartimos. Lo que si es útil es la negación del mundo existente. El nihilismo es la filosofía política que comienza con la negación de este mundo. Lo que existe más allá de esas puertas aún tiene que ser escrito.

 

 CAPITULO 3:

 El Nihilismo como Estrategia

 

 

“(El nihilismo) se alza como un extremo que no puede ser concebido más allá, y sin embargo es el único camino para ir más allá; es el principio de un nuevo comienzo”

 

  Maurice Blanchot, Los limites de la experiencia: el nihilismo

 

 

Si deseamos otro mundo, ¿Qué nos es necesario para lograr este fin? Específicamente ¿Cuáles son los cambios que debemos promulgar personalmente, socialmente y como movimiento?[2]

 

Más allá de la toma del poder ¿Cuál es la tarea de resolver las contradicciones, no solo del actual sistema metodológico de la organización social, sino de las soluciones parciales ofrecidas por otros que también persiguen el poder? ¿En qué medida estos cambios deben ocurrir ahora o pueden ser parte de la acción como consecuencia?

 

Aquí es donde el nihilismo puede proporcionar una nueva perspectiva. Una definición de nihilismo[3] podría ser la compresión de “que las condiciones de la organización social son tan malas como para hacer a la destrucción deseable por si misma, independiente de cualquier programa constructivo o posibilidad”. Esto expone uno de los más grandes errores idealistas del activismo moderno: la articulación del específico mundo a futuro como resultado de las acciones no garantiza la creación de ese mundo. Eso es la tradición de la concepción materialista de la historia que permite a la falacia de la causalidad contaminar el espíritu de hoy. Si la producción y el intercambio son las bases de toda estructura social a lo largo de la historia, entonces podemos limitarnos a estudiarlas para entender cómo cualquier transición a otro mundo puede ocurrir. Por lo tanto, una comprensión de los sistemás económicos debe ser suficiente para entender las oportunidades estratégicas para la transición. Como la inmensa mayoría de la economía es la comprensión de la relación de las instituciones (que sólo son responsables ante la actual estructura de poder) entre si, este tipo de análisis parece estar intentando comprender la combustión interna del motor de un coche en movimiento.

 

 El materialismo ha sido ampliamente visto como una concepción de la historia incompleta. Esto es parcialmente debido a las estructuras de poder arraigadas en la formación de la mayoría de las instituciones, pero también a las fuerzas morales que cuestionan las bases funcionalistas del materialismo. En dicho caso, un Dios benevolente creó el Universo y tiene algún interés en cómo suceden las cosas aquí. Por lo tanto, los sistemás morales existen en el nombre de los intereses de Dios, como lo establecen los textos sagrados y los interpretes falible. Desde la dispersión de la Reforma y la secularización, y el ascenso de la ciencia, la moral se define generalmente en relación con la política. Esto ha llevado al componente moral a los análisis de Marx y de la izquierda en general.

 

“Los comunistas son, pues, por un lado, prácticamente, el sector más resuelto de los partidos obreros de todos los países, el sector que siempre impulsa adelante a los demás, por otra parte, teóricamente, tienen sobre la gran mása del proletariado la ventaja de su clara visión de las líneas de la marcha, las condiciones, y los resultados generales del movimiento proletario”

 

  (“El manifiesto comunista”, Marx y Engels)

 

 El valor moral, o “bien”, se define por los valores culturales específicos de Europa, de una visión cristiana del mundo desarrollado, y las creencias desarrolladas en el individualismo, la meritocracia y el mercantilismo. Estos siguen siendo los obstáculos con los que incluso el más iluso de los manifestantes tropieza, a veces espectacularmente.[4]

 

La evidencia histórica, si es de creerse, demostraría realmente que la visión de los revolucionarios “exitosos” tiene sorprendentemente poco que ver con la forma de la nueva sociedad que crean. Tomemos la Revolución Francesa, donde la forma de la sociedad de clases iba a cambiar. Lo hizo, de los tres estamentos de iglesia, nobleza y plebeyos a un Estado poderoso, burocracia centralizada y una creciente estructura capitalista. Todo lo que se ganó fue el Comité de Seguridad Pública, un Reinado del Terror, y 15 años de Guerra Total, esfuerzo que transformaría la guerra para siempre.

 

En la revolución rusa muchas tendencias diferentes aspiraban a la victoria. Sus líderes eventuales clamaban “todo el poder a los Soviets” y terminaron estableciéndose para aplastar a sus opositores y promulgar la Nueva Política Económica[5]. El siglo XX ha terminado con una fuerte caída no solo en el cambio social exitoso, sino también con la pobreza de los visionarios que están llevando a cabo el cambio.

 

El anarquismo y el nihilismo comparten un antecedente común. La declaración de Bakunin “Vamos a confiar en el espíritu eterno que destruye y aniquila solo porque esa es la fuente incomprensible y eterna de toda la vida. La pasión por la destrucción es también una pasión creadora” en 1842, provocó ambos movimientos. El apogeo cultural del nihilismo fue en la década de 1860, aunque su activismo continuó casi hasta el siglo XX. Se puede argumentar que los anarquistas heredaron la “propaganda por le hecho” de los nihilistas rusos. Los teóricos del nihilismo[6] continuaron siendo citados como precursores de la actividad revolucionaria en Rusia, hasta que fueron “desaparecidos” en el régimen bolchevique.

 

¿Qué tiene para ofrecer el nihilismo más allá de una mera vocación de destrucción? La posición nihilista no se permite las comodidades de este mundo. No solo Dios está muerto para los nihilistas, sino también cualquier cosa que haya tomado su lugar; el idealismo, la conciencia, la razón, el progreso, las másas, la cultura, etc. Sin las comodidades de esta “posición” metafísica un nihilista estratégico es libre de actuar sin estar sujeto por las consecuencias de sus acciones. “Un nihilista es una persona que no se inclina ante ninguna autoridad, quien no acepta ningún principio de fe, por mucho que ese principio sea venerado”[7]. Filosóficamente mucho es el resultado de las ideas nihilistas sobre los valores, la estética y la práctica. Más notablemente en la concepción de Adorno de la “Dialéctica negativa”, un principio que niega cualquier tipo de afirmación o positividad, un principio de negatividad consciente. La tradición nihilista incluye Adorno, Nietzsche, Bakunin, grandes partes de la literatura clásica rusa, el Dadaísmo, el punk rock, Heidegger, existencialistas, post-estructuralistas y pensadores post-modernos, y gran parte del anarquismo.

 

¿Qué significa esto realmente en el escenario actual? El nihilismo estratégico permite la posibilidad de que no hay futuro. La posibilidad de una transformación social radical, entonces viene alterada desde las aspiraciones utópicas de sus defensores. Sus “esperanzas” pueden ser claramente demostradas hasta ser desconectadas de la realidad social y material tanto de la “sociedad que es” como de la sociedad potencial que podría ser. Si la destrucción del orden actual debe lograrse, para que nuestro propio potencial se haga realidad, por su propio bien, para los niños, quizás sea mejor hacerlo con ojos abiertos antes que determinadamente ciegos.

 

 Un nihilista estratégico entiende que una revolución ética no crea una sociedad ética. Un anarquista ético no es uno interesado por una transformación no utópica, solo un idealizado. Un nihilista estratégico entiende que la infraestructura del mundo moderno incrustó su propia lógica y habitantes, y el nihilista esta dispuesto a tirarlo a pedazos igual.

 

Vaneigem declara en “La revolución de todos los días”, que “los delincuentes juveniles son los herederos legítimos de Dada”. Esto habla de un nihilismo positivo que puede ser una manera confortable en la cual podemos acercarnos a las problemáticas consecuencias incrustadas dentro de la lógica del nihilismo. Los anarquistas han aceptado generalmente la destrucción de la propiedad en su visión humanista de un cambio social ético. Las cosas son menos importantes que las personas.

 

El nihilismo nos informa que esta dicotomía nos ata al mundo que debemos sustituir, antes somos capaces realmente de tener relaciones con las personas y no con las cosas. El nihilismo estratégico nos ofrece una solución al existencialismo y al liberalismo. Argumenta a favor de una activa postura en este mundo y de la inviabilidad de las soluciones reformistas. Si confrontase con el horror de tu existencia, la carrera hacia las consecuencias oscuras, no está lejos.

 

 Acuerda con el moralismo explicito en tu declarada irrelevancia por la identidad política, el comunismo y el posmodernismo con una espada en la mano. Los moralistas deberían ser evitados sin paciencia.

 

 ¿Qué pasa si estás luchando en “el movimiento”? El nihilismo puede proporcionarte un conjunto de herramientas. La primera es un profundo escepticismo. Cada acción, cada reunión, se llena de políticos a la espera que son fáciles de discernir, con sus sonrisas falsas y la fluidez con “el procedimiento”. Un nihilismo estratégico permite a su practicante ver a estos tipos por lo que son; y la capacidad de hacer con ellos lo que sea necesario para tu análisis, y no el de ellos.

 

Lo segundo es una nueva perspectiva hacia la historia. Mientras que antes pudo haber sido difícil entrar en los quienes, los cuándos y los por qué de la Comuna de Paris, ahora es fácil ver el fracaso de la parcialidad sin empantanarse por las medias tintas especificas. El tiempo dedicado a discutir cuantos ángeles bailan en la cabeza de un alfiler es tiempo fuera de la búsqueda de cualquier otra cosa.

 

Por último, una posición estratégica nihilista permite un rango de movimiento hasta ahora no disponible. Las limitaciones éticas de “hacer lo correcto” han transformado a los movimientos en vías al reformismo social. Desde los pacifistas y los especialistas en ética, que santurronamente esperan que la asociación se caiga o la fuerza de sus convicciones destruya a l capitalismo, hasta los adherentes a la forma de la era Vietnam de protesta social, es evidente que el terreno permitido por la moral es oscuro y lleno de apuros. Los grupos armados de lucha que dirigen másas inexistentes hacia su mundo mejor han demostrado un fracaso similar. Si estos no son los modelos que enmarcan tu concepción de cambio eres libre de hacer movimientos en un tablero de ajedrez sobre el que nadie está jugando. Comienzas a escribir reglas para las cuales aquellos que están en el poder no están preparados. Puedes tomar los ángulos, puedes controlar tu propio ritmo, puedes comenzar a soñar en grande nuevamente, en lugar de solo soñar la próxima manifestación, acción o guerra.

 

 

CAPÍTULO 4:

 Lo que deseo haber dicho, 12 de Septiembre del 2001

 

 Hoy, 11 de Marzo del 2004, hubo otro atentado en Madrid, España. Los datos del caso aún están llegando (12 horas después) pero parece que el ojo de las acusaciones está viendo al evento como un complot de Al Qaeda. Las primeras 24 horas de cobertura de las noticias principales, después de los ataques del 11 de Septiembre, fueron un interesante vistazo detrás de la cortina. No solo hubo reportes (de los cuales no estuve al tanto) de que hayan sucedido ataques adicionales a edificios gubernamentales en DC, sino que las acusaciones por los ataques estuvieron por todas partes: algo así como quien es quien en la lista de la mierda de América.

 

 La cobertura, desde la prensa anarquista y de izquierda, fue típicamente unidimensional, en cuanto a que la responsabilidad inicial al nuevo ataque en España aparece también. Un ejemplo está en orden. El reporte comienza con una ronda o dos de apretones de manos humanistas, todo sobre los niños, el terror y cómo afectar a personas “inocentes” no es una forma de cambiar el mundo. Luego vienen las débiles acusaciones sobre el terror de Estado. “¿Cómo es que nos vemos obligados a escribir este lamento hecho contra la población civil por un grupo fuera del Estado, cuando el Estado también hace cosas realmente malas?. El Estado es incluso peor que el tema de mi diatriba moralista!”. Luego hay un punto o dos sobre las malas políticas y de cómo, si hubiese anarquía, o justicia, o lo que mierda sea, esto nunca hubiese ocurrido. El reporte esta envuelto con el sobrio análisis sobre como deberíamos cambiar el mundo cambiando el problema fundamental y no “jugar el mismo juego” que aquellos que tienen misiles, tecnología y un ejercito regular.

 

 Es como si hubiese un comité central escribiendo esas cosas, un estilo de comunicado de prensa, asegurándose de que ninguno se salga del guión. No hay forma posible de que nadie pueda creer que haya personas haciendo una guerra contra el sistema, personas a las que quizás yo no les deseo que ganen, ¿Quién soy yo para juzgar? Hasta que llegue el día en que tome las armás contra el Estado, resistiendo al enemigo en el único campo en que lo entiende, voy a mantener la maldita boca cerrada en lo que respecta a las formás correctas o incorrectas de luchar contra la totalidad…

 

 No voy a hablarles a cerca de cómo mis ojos están haciendo correr lagrimás por los niños que no volverán a casa de sus padres esta noche. Mis ojos están secos. No están secos por los grandes crímenes de los gobiernos de Estados Unidos o España. Seguro, sus crímenes son legendarios, pero si yo fuese a llorar hoy solo por este crimen: ¿Qué posibilidades tendría de dejar de llorar algún día? Este es el mundo en el que vivo. Si no voy a quemarme hasta ser ceniza tengo que negociar aún con otro título sobre las consecuencias como lo que es exactamente. –personas murieron en el transcurso de una guerra mundial donde un bando tuvo muy pocas opciones a su disposición con las cuales atacar a la dominación.

 

Mi pregunta es ¿Hasta qué punto habrá resolución para las Guerras del Terror? Exactamente como nosotros conocemos el modelo de conducta de los analistas no participantes de esta última acción, también conocemos la conducta del sistema mismo. Por supuesto habrá un incremento de la represión. Por supuesto ETA (los separatistas vascos, quienes fueron inicialmente acusados por el crimen pero quizás terminaron siendo desenganchados de esta acción) será aplastada.

 

Más aliados se unirán a la Guerra Americana contra el terror. Más dinero será gastado, el cual terminará en un punto más alto de investigación de nuestras vidas personales y una mayor militarización de nuestra sociedad. Este círculo se repetirá hasta que todo el aparato social colapse bajo el peso de su propia infraestructura represiva o haya una conformidad total para nuestros amos compasivos. Yo estoy apostando a lo anterior.

 

Defender los actos de “terror” seria elegir perder un periodo sin fin de tiempo debatiendo puntos de historia, filosofía y valores ¿Con qué fin? Yo no estoy convencido de que arremetiendo contra el Estado en los medios de comunicación con exhibiciones de violencia tenga mucha conexión en absoluto con desmantelarlo. Si sé lo que dije, usaría esta oportunidad para pedirles su acción a través de esta línea, o como mínimo pedirles que me graben en mi carrera al premio. Por otra parte, sospecho que lo que se me presenta como realidad no es ni la mitad de la misma.

 

Quizás no soy un soñador, y no seré un beneficiario de cualquier manera, pero tampoco creo que la conclusión a esta “Guerra Total” vaya a ser ni mucho menos de lo que sospechamos que va a ser. Los revolucionarios de todas las tendencias, han estado remarcablemente, consecuentemente equivocados a cerca de las consecuencias de sus conductas. Lo que yo creo es que la acción radical tomada por unas cuantas individualidades hoy provoca más impresión en mi que el terror. El salto cognitivo, espiritual y un tanto humanista dado en un tren en Madrid, tanto como aquel dado por 15 secuestradores en 2001, tiene más valor para sumar a un entendimiento a cerca de como se va a ver una práctica revolucionaria en el siglo XXI que 1000 Black blocks o un millón de manifestaciones contra el Estado y para las cámaras.

 

  

Segunda Parte

 

Anarquia y Nihilismo: Consequencias

 

 

Introducción a las consecuencias

  

Este es el segundo de una serie de folletos que trazan conexiones entre la tradición de la tendencia política nihilista de la Rusia zarista del siglo XIX y el pensamiento anarquista actual.

 

Así como “El Nihilismo, la Anarquía y el Siglo XXI” (el primer folleto de la serie) plantea la cuestión de qué relevancia tiene el nihilismo para la anarquía, podría sostenerse que estos ensayos plantean la cuestión opuesta. ¿Qué tiene para ofrecer la anarquía al nihilismo?.

 

Que la gama de anarquistas incluya a los payasos del callejón de protesta, especialistas portadores de micrómetros de identificación de la opresión, y marxistas que llevan banderas negras, no es una condena a las ideas anarquistas, pero es una motivo importante para hacer una pausa. En esa pausa tenemos que desafiar nuestros supuestos sobre la anarquía. ¿Qué compartimos realmente con otros en la gran carpa (o debería llamarse carpa de circo) del anarquismo?.

 

Estos ensayos son cada vez más específicos. Tal vez esto le dará a más personas el puntapié para que escalen sus propias alturas. Al final de estos ensayos hay una invitación específica.

 

En los dos últimos años han habido varias oportunidades para hablar del nihilismo . Lo que ha sido sorprendente en ese tiempo no ha sido el aparente antagonismo más bien bastante interés y entusiasmo. Aún no está muy claro cómo se va a materializar este interés en en una práctica discreta, pero para responder a esa pregunta yo no estaré solo

  

Aragorn!

 

  

CAPITULO 1:

 Consecuencias – Sobre la Desesperación Revolucionaria

 

 “Un nihilista es una persona que no se inclina ante ninguna autoridad, quien no acepta ningún principio de fe, por mucho que ese principio sea venerado”

 

Arkady

 

1. No existe una visión liberadora de la humanidad. Todo el que se hace llamar revolucionario a lo mejor falla y en el peor de los casos, establece otro feudo. La retórica de la liberación fabrica estupendos cuentos para la hora de irse a acostar, mantiene calientes por la noche a lxs idealistas, y debería ser visto por lo que realmente es. Los charlatanes, o creen que hablan en nombre de lxs oprimidxs y que el peso de sus opiniones es más grande porque invocan el poder de la representación, o que son los primeros en presentarse con las ideas que tienen.

 

2. La idea de una perspectiva singular, recursiva o iterativa al cambio social positivo funciona mejor en un salón de clases que en la experiencia de la vida cotidiana. El tipo de ciencia social que de estas exploraciones resulta, se asemeja a un monoteísmo secular. Como una organización social, o un modelo de la transformación de la sociedad, el apocalipsis tiene un largo camino recorrido y es enteramente reaccionario. Esto es decir que, aunque llamada insurrección, revolución, una singularidad, o un colapso, se entiende algo similar: más de lo mismo.

 

3. ¿Es preferible la tranquila miseria de la vida cotidiana a una ruptura reaccionaria? La lección de la Revolución Alemana (1918-1919) es la lección del anarquismo histórico: el fracaso glorioso. Trátese de Francia, España, Alemania o Rusia, la historia de la revolución social no ha sido una de triunfo. En lugar de eso, en el mejor de los casos, ha sido un conjunto de historias sobre momentos que valen la pena vivir.

 

4. ¿Cuántas vidas estamos dispuestos a sacrificar por nuestro momento? ¿Las apilaremos en barricadas? ¿Llenaremos las zanjas con ellas después de que los tanques caigan adentro? ¿Usaremos su sangre para escribir los libros de historia que cuenten nuestro tiempo de gloria?

 

5. Nechaev no nos dijo cómo ser buenas personas. Su concepto de un ejército, o incluso una sociedad secreta, de superhombres revolucionarios, es graciosa, pero quizás la razón para reír no esta inmediatamente clara. Lenin fue claro en cuanto el Catecismo[8] influenció su pensamiento. Este fue El Príncipe[9] para el conjunto revolucionario. El Catecismo provee una guía moral, un plan de acción que tiene resultados demostrables. Haz una lista de tus objetivos humanos en base a sus crímenes, se duro contigo mismo, y en orden elimina estos objetivos. Los más grandes criminales son los primeros eliminados.

 

 6. La psicología ha hecho del papel de superman algo embarazoso. El ambiente social del radicalismo sólo da lugar a las sensibles historias inhumanas de éxito. Las personas abatidas son muy favorecidas, siempre y cuando se quiebren a lo largo de las líneas de la supervivencia y la cortesía. Los Nechaevs de hoy se desvanecen a la vista tras crímenes no mayores que hurtos y corazones rotos. Los Maquiavelos implementan estrategias simples para asegurarse de que los superhombres se mantengan ocupados con irrelevancias.

 

7. La estrategia revolucionaria es un fracaso desde la perspectiva de proveer un mecanismo para ir de aquí hacia allá. Esto no quiere decir que no existe posibilidad de un amplio cambio social , sino que en la extension en que sigue el camino de los perdedores gloriosos (lxs anarquistas), "Nechys" o "Michels" del pasado, o fallarán en tener éxito, ya sea en sus propios términos, o en los términos de ser un cambio social liberado.

 

 8. Esto no quiere decir que nosotrxs estamos libres o satisfechos. Estamos en un callejón sin salida. Por una parte, este callejón es frustración hacia la retórica de transición disponible para nosotros (sin palabras es difícil entender donde está unx o donde están lxs otrxs), por otra parte, rabia hacia la muerte de una vida cotidiana desnaturalizada y otra parte aburrimiento hacia la inutilidad de nuestro poder social o político. Careciendo de la habilidad para controlar nuestra propia vida, la acción política y las relaciones sociales, nuestra alegre imaginación yace sin utilizar. No hay nada que comer aquí más que una pasta gris que nos mantiene con vida. Pero ¿Para qué?

 

9. Este problema se extiende hasta el oeste en general. Entendemos que las formulaciones anteriores están desactualizadas. Carecemos de unas nuevas.

 

10. Nuevos esfuerzos están siendo hechos pero son ortogonales al enfoque humanista de Occidente. Estos son, por decirlo suavemente, más severos de lo que los valores y la teoría de la modernidad lo permiten. Son, en definitiva, un objetivo menor. Estas son acciones que son interpretadas por otrxs, pero que se mueven tan rápido como para ser completamente perseguidas por los mulás, los fetuas(Dentro de las comunidades musulmanas, mulas y fetuas son ciertas persona eruditas con respecto a temás religiosos) y lxs analistas. Estos nuevos esfuerzos son el lenguaje de la humanidad marginada. No hay esperanza. Solo bajas.

 

11. El terrorista suicida es la musa de nuestra época. No nos inspira a cantar a la libertad, la justicia, y la dignidad, sino a sus consecuencias.

 

 

 CAPÍTULO 2:

 Nihilismo y Ciencia

 

 Existe la historia del nihilismo que idealizaba las ciencias naturales como única solución al tema de la existencia material sin dios y otra que criticaría a la ciencia sobre bases empíricas, ideológicas y éticas.

 

 

“Un químico decente es veinte veces más útil que cualquier poeta”

 

Bazarov

 

La historia del nihilismo es la de un momento particular. En la década de 1860, Rusia era un lugar sofocante. La mayor parte de la población eran siervos quebrados bajo su nueva libertad (efectuar pagos a sus antiguos señores por decreto del Zar, a cambio de trabajar sus tierras) o ahogándose bajo la superstición y el conservadurismo de la Iglesia Ortodoxa.

 

Rusia también estaba en una encrucijada: habiéndose probado entre los grandes imperios de Europa después de la derrota de Napoleón, se encontró también como un lugar intelectual aislado. Muy poco de las agitaciones democráticas que habían afectado al continente tuvieron consecuencias en Rusia. Incluso la dramática resolución del Zar Alejandro II de liberar a los siervos, estuvo más motivada por su sensibilidad romántica tras haber leído “Memorias de un cazador” de Turgueniev, que por una necesidad de transformar la sociedad rusa.

 

 

Como consecuencia de este entorno histórico, el nihilismo adoptó posiciones que podríamos entender mayormente como reaccionarias (el autor no se refiere al nihilismo como una ideología y práctica conservadora, retrógada, etc, sino que el nihilismo surge como una reacción) más que como intencionales (Esto es algo endémico en las tradiciones revolucionarias y, discutiblemente, debería ser incluida en su definición). Dada la brevedad del tiempo de vida que tuvo el período histórico nihilista (incluyendo ambos periodos, el fundacional y el revolucionario).

 

 Es difícil imaginar lo que las consecuencias de un riguroso escepticismo universal hubieran sido si hubiesen tenido el tiempo para desarrollarse y transformarse. ¿De qué sería capaz un grupo de personas sin nada que perder?

 

 Si la filosofía es la práctica de cultivar la tierra, ya no es de extrañar que la mayoría de los pensadores pasen su tiempo volcadxs errando por el suelo, buscando semillas perdidas y replantándolas. Si el nihilismo fue la filosofía política del escepticismo en una época en que la sociedad estaba enmarcada por la Iglesia Ortodoxa y el régimen Zarista, no hay dudas de que dejó muy poco espacio para la tradición.

 

 Si la Iglesia representaba espiritualismo, superstición y sentimentalismo, entonces una filosofía para los tiempos modernos tendría que rechazar todas esas cosas. Si el Zar representaba el fanatismo endurecido de una monarquía autocrática, del mismo modo, la libertad tendría que ser el republicanismo progresista y democrático de Francia. Esta es la limitación del escepticismo parroquial.

 

 ¿Como es limitada la investigacion ?

 

La historia de la ciencia es un viaje semántico a través de las Eras. La ciencia una vez estuvo interesada por la formación del mundo junto con la forma en que deberíamos vivir en este, y no se distinguía de la filosofía. Los términos eran sinónimos. Luego hubo una fragmentación: la comprensión del mundo a través de la experimentación y la percepción de los sentidos (Empirismo) se convirtió en una disciplina diferente del entendimiento del mundo a través del razonamiento (Racionalismo).

 

 Esta dialéctica fue resuelta en el ambiente científico con la combinación de Newton de la prueba evidente con la disciplina mecánica de la observación física, resultante en el sistema de predicción comprobable que en gran medida se mantiene intacto.

 

 La ciencia se convirtió en un proceso codificado y burocrático que involucró las relaciones entre los profesionales de la ciencia, los financieros de la ciencia y un creciente número de sociedades científicas (post-siglo XVI). El papel del científico se diferenció del de quien buscaba el conocimiento del mundo natural. Un científico era aquel que pasaba tanto a través del entrenamiento que marcaba el alcance de su investigación, pero que, para tener éxito, producto de su habilidad en las maquinaciones políticas de sociedades de corte, papales, y con el tiempo, seculares.

 

Hubieron descontentos hacia esta normalización de la investigación. Los alquimistas mezclaron la comprensión de múltiples tradiciones teóricas y espirituales en la búsqueda de soluciones a enormes problemás especulativos (transmutación, edad, enfermedad). La heterodoxia en la que los alquimistas se basaron fue eliminada por el énfasis en la experimentación cuantitativa y los resultados reproducibles.

 

 La tecnología, en la forma de la Revolución Industrial, como una organización de la vida social, aisló la homogeneidad distribuyendo soluciones. La tecnología es mejor entendida como un campo de investigación separado, pero relacionado a la Ciencia, con un campo de visión reducido aún más por la motivación de la creación de aplicaciones. La producción másiva de tecnología nunca ha sido el resultado de alguna otra fuerza que los deseos del Poder. En términos de la Revolución Industrial de finales del siglo XVIII, esto se veía como la transformación de la vida social de Inglaterra en una de población urbana dominada por las fábricas. También incluyó la extracción de recursos de medio mundo (siendo la India una generosa fuente de capital para la Inglaterra industrial), bajo control de unxs pocxs.

 

En nombre de la eficiencia el producto es el fin, no el proceso de descubrimiento y exploración.

 

¿Cuál es la limitación de la especialización? Las preguntas no son más la búsqueda de los técnicos o los filósofos, las respuestas lo son. Las soluciones a los problemás humanos son enmarcados en términos materiales a lo largo de líneas totalmente diferentes a la causa. Las lentes correctoras no curan la mala visión, o detienen a unx de ver televisión o mirar a la pantalla de una computadora, sino que le permiten seguir exactamente las actividades para las cuales es buena la vista.

 

Este tipo de nivelación ejemplifica la motivación de la especialización. Si la estructura de la vida cotidiana fuerza cierto tipo de comportamiento (por ejemplo, la habilidad para ver libros y pantallas), entonces el tipo de características que podrían desarrollarse por personas sin vista están aun sin descubrirse. Como la vida diaria limita nuestras opciones, somos forzadxs a los túneles más estrechos y angostos.

 

Y en nombre de la supervivencia, eventualmente encontramos que hemos elegido una cosa, a costa de cualquier otra.

 

¿Que forma deberia tomar nuestro escepticismo?

 

Existe una conversación vigente entre lxs radicales y ecologistas que pide respuestas. La presentación clásica sería una dicotomía entre la alegación de que la tecnología es neutral por un lado, y que incorpora un valor esencial “negativo” por el otro. Claramente la tecnología es neutral en la medida en que asumes los valores del orden presente. Si esos valores no son asumidos, la tecnología entonces no es nada diferente a la historia, la filosofía o la ciencia. Estas son las armás que el Poder usa para fragmentar y controlar a la población. Unx no puede entender nuestra sociedad sin tener un conocimiento trabajado, teórico y práctico, de la tecnología, y como resultado, la mayor parte decidirá hacerlo. El valor de comprender nuestra sociedad es un tema para el debate.

 

 Si fuésemos a abogar por un escepticismo parroquial, siguiendo a lxs nihilistas de la década de 1860, entonces sería suficiente rebelarse contra el alquiler, la usura, el asfalto, los burócratas y sus secuaces, etc, etc. Si fuésemos a responder incluso más amablemente, sería contra los aspectos excesivos de nuestra sociedad que en su mayoría se asemejan a los de la Rusia zarista. Nuestra respuesta se pareceria a la oposición a la moral de las mayorías y a los grandes gobiernos fetichistas. En lugar de valorizar la ciencia natural, es posible que esta línea de pensamiento conduzca a un sistema de ética ascética a lo largo de las líneas de anarquistas que evitan la tecnología digital por la analógica. ¡Hasta aquí, y no más! Sería su lema.

 

  ¡El escepticismo asciende!

 

Asumiendo que la estrechez mental es una limitación, lo cual es probablemente cierto a la luz de los fracasados movimientos revolucionarios de la contra-cultura, ¿qué es lo que le sigue entonces a los inconformistas? ¿A qué se asemejaria un escepticismo universal, como un método de pregunta, forma social y practica? ¿Podría la practica nihilista de hoy parecerse más a la del cientifico obsesivo de Padres e Hijos o a la del paranoico asesino de Crimen y Castigo?

 

Si un nihilismo político es un rechazo específico del mundo tal-como-lo-es, este aún hace prioridades. El nihilismo aún tiene un legado. La razón por la que el programa positivo de un Nihilismo hoy no incluiría una ciencia naturista HTM no es solo porque la implicación de la ciencia haya cambiado en los últimos 150 años, sino porque la noción misma de un programa positivo, a los ojos de lxs radicales, ha cambiado. Cualquier evaluación de un programa nihilista tiene que considerar exactamente cuan tentador esto puede ser. Un escepticismo universal cae en problemás similares a los de un positivismo universal, ¿qué hace específicamente la universalización?

 

Empezaremos, con esta limitación en mente, una evaluación de tres aproximaciones específicas que tanto se sobreponen y están contenidas dentro de una perspectiva nihilista: la Crítica como práctica, la Inclinación a los Hechos, y la Negación – como retórica, practica y forma.

 

 La negación retórica no es el existencial mirarse al ombligo que aparece indistingible del aburrimiento. Es la posición de que el compromiso político con el presente orden es instrascendente pero que articulando esa posición politica no lo es. Los escritos de Tristan Tzara ejemplifican está posición.

 

 La práctica de la negación puede muy bien ser un artefacto del desnaturalizado ambiente intelectual de Norte América pero representa al activo no-activismo que confunde, como una actividad de sillón, la participación en proyectos políticos sin atarlos a movimientos sociales políticos (y politizados). Esta es una práctica sin estrategia, posiblemente hecha para su propia gratificacion. Las actividades de muchos grupos anarquistas de lectura reunen los requisitos para el puesto.

 

Probablemente, la negación formal es la posición nihilista ampliamente sostenida. Es la práctica de no sometimiento a la agresión del orden dominante evadiéndolo. La opinión de que unx no asiste a protestas politicas ya que no disfrutan de la presencia de la policía o el no votar porque cualquier opción en una votación es mierda, son ejemplos de esta posición.

 

La amenaza que anda entremedio de todas los enfoques de negación es la postura de no-participación como práctica política. Esto da lugar a si mismo a la crítica al nihilismo como un solipsismo que sirve como un buen punto en contra a las críticas de izquierdistas como "retóricamente moralistas auto sacrificados". La Avocación por los Hechos sería la posición nihilista más estereotipada. Muchxs aspirantes a nihilistas usan el llamado de avocación estratégica como un escudo para discutir sus deseos. Echar abajo torres de alta tensión y líneas telefónicas son su propia recompensa, unirlas a la Lucha Generalizada por la Emancipación Humana es pura apariencia. La cuestión de las acciones sensacionales, de terribles hechos, permanece como tema central para los radicales de todas las tendencias.

 

 El legado de la Propaganda por el Hecho esta incorrectamente evaluado. Por un lado, la vasta mayoría de la acciones de Propaganda por el Hecho no fueron violentas acciones contra capitalistas, líderes y burócratas, sino la práctica de la vida diaria. En el otro lado, está el argumento de que si la lucha revolucionaria está condenada al fracaso, debido a falta de preparación y miles de otras razones, ir disparando por ahí (como seguramente podría ser descrita la PPEH) era una valida salida estratégica. ¿Cuáles eran las alternativas? ¿Vivir como un exiliado persiguiendo cualquier alusión a la Revolución, como los Communards (Los Communards fueron lxs participantes del movimiento revolucionario denominado la Comuna de Paris (Francia, 1971). Trás la derrota de esta, se desató una feroz represion contándose entre 30.000 y 50.000 lxs Communards muertxs y 7.000 lxs deportadxs). ¿Persiguiendo cada cumbre, esperando otro Seattle?

 

La avocación de hoy se diferencia de la PpeH poniendo el énfasis en el hecho más que la historia o la consecuencia en las relaciones públicas. Esto puede suponer rendir una cierta clase de poder, desde que otros se volvieron los administradores de tu mensaje, como en el caso de los suicidas con bombas, pero la claridad de los hechos habla más que cualquier mensaje político.

 

La práctica de la Crítica supone usar un conjunto de herramientas empíricas e intelectuales para evaluar las consecuencias y las acciones de otrxs. Es una práctica que no se sostiene sola sino que se apoya en otras y en ese camino es la práctica nihilista más social. Está en el corazón del proyecto nihilista la idea de que nada debería quedar de pie: creencia, valor o paradigma y ningún programa positivo instalado en su lugar.

 

Conclusión

 

El nihilismo del siglo XXI difiere de aquel del siglo XIX en una cuestión importante. En lugar de ser una práctica política de reacción, resultante de un contexto político específico (la Rusia zarista), este ahora extrae su inspiración desde una compresión de la trayectoria filosófica del siglo XX, los movimientos revolucionarios del siglo XIX y XX, y de un sobrio entendimiento de cómo exactamente estas pequeñas fuentes ofrecen una que resistirá.

 

En retrospectiva, la ciencia natural fue la respuesta liberadora a una sociedad dominada por la reverencia mística al líder y dios. En ausencia de una respuesta simple a los parecidos y extendidos problemás actuales, un anarquismo nihilista ofrece una categoría, un marco de referencia, más que la palmada en la espalda que el discurso político tiende a favorecer.

 

Lxs nihilistas no se convertirán en boy scouts vestidos de negro, esperanzadxs sometidxs, o politizadxs creciendo apagadxs de los restos de una sociedad excesiva. No existirá confort ahí para aquellxs de nosotrxs cuyo rechazo de esta sociedad incluye su oposición.

 

Capítulo 3:

¡el Momento es ahora! y aun esperamos

 

   Innecesariamente somos impacientes. No podemos seguir pagando la renta un mes más. Estar obligadxs de la cuna al baño, a la sala de clases, a la tumba, nos hace aburridxs. Nos odiamos a nosotros mismos y aún más a nuestra condición.

 

Pero, ¿qué hacer? No somos tan ingenuxs como para creer en la línea izquierdista de grupos "revolucionarios" como el Weatherman[10] No aceptamos que el problema con su estrategia fue una falta de apoyo de base. Vemos su problema como una falta de ambición.

 

 No solo no puedes derribar las murallas del castillo corriendo a máxima velocidad hacia ellas, sino que puede ser que este mundo se haya vuelto lo suficientemente sofisticado como para ya no necesitar más castillos o una presencia física a gran escala. Este es el problema con la mayor parte de las críticas de la postmodernidad. Ellxs asumen que lo postmoderno podría ser un aparato usado por lxs desposeídxs en nuestro arsenal contra este mundo. Este no es el caso. El caso es que el postmoderno (y su condición acompañante) es todavia otra herramienta en el arsenal de este orden. El postmodernismo es el terreno sobre el cual los viajes del orden actual pueden ser localizados. Esto puede ser visto particularmente en las discusiones sobre virtualidad, identidad, y las políticas de deconstrucción (como relevante ocupacion el seguimiento de la pistas y un poco más).

 

El primer enunciado del postmodernismo es que no existen metanarrativas. No existe una historia o antropología o sistema singular que nos permita conocer lo real. Mientras que es una gran noticia si estás cansadx de los fanfarrones marxistas u oradores republicanos de los obreros o empresarios de la Emancipación Que Viene, esto también nos deja muy solxs. Por un lado, ahora tenemos un lenguaje para comprender, es sospechosa cada verdad proveniente de la boca de nuestrxs líderes, profesorxs, y especialistas, pero, por el otro lado, nosotrxs ya no seguimos presentados con un Camino de Ladrillos de Oro hacia el mundo de nuestros deseos.

 

El grupo que está mejor preparado para tomar ventaja de esta información no es el grupo que no tiene nada que perder, sino el grupo con más recursos para sobrellevarlo. Si no seguimos interesadxs en asociarnos a otrxs, en formás que puedan estar ubicadas sobre el tablero de la política y los negocios, entonces aquellxs quienes pueden hacer pueden tener el tablero para sí mismxs. Ellxs comprenden que la condición posmoderna nos deja aparte. Solos. Ellxs nos han entrenado para creer en nada y para aceptar como universales las condiciones de este mundo.

 

La segunda premisa se construye sobre la primera. Si la historia no es más una "verdadera" historia (en el gran sentido épico en que la Civilización Occidental o lxs Marxistas hablan), entonces el progreso ya no es esa historia extendida hacia el futuro. Si el progreso no es más asumido en el escenario mundial, puede ser que este no fuera el mecanismo correcto (o meta-narrativo) para comprender el mundo material, el rol de lxs humanxs en este, o mucho de nada en absoluto. ¿Dónde se deja la evolución? ¿La evolución no es solo una "prueba" idealista-materialista del progreso en sistemás biológicos?

 

Si abandonamos las nociones progresivas entonces deberíamos, seria razonable..., abandonar inclinaciones hacia la construcción de las instituciones democráticas (como un paso parcial hacia lo que queremos), incluyendo la participación para humanizar tales instituciones. En vez de eso, estamos informadxs por lxs especialistas del conocimiento, si es que no aceptamos la modalidad del progreso, que estamos en “el fin de la historia”, donde las condiciones presentes son universales, fijas e incondicionales. Este es otro ejemplo de aquellxs que controlan la ideologia plantando su sistema de valores en el espacio quemado por el fuego postmoderno controlado.

 

Otra premisa del postmodernismo es que la cultura es el medio de la transformación social en un mundo rico de medios de comunicaciones. Este es casi un aparato retorico, aludiendo a algo obvio (si aceptas la premisa). Si el mundo es, de hecho, abundante en medios de comunicación, cibernético, ilusorio y completamente carente de amarras en la fundación del siglo XIX, incluyendo los prejuicios del siglo XIX sobre el trabajo y el progreso, encajando con este, debe estar en este nuevo vocabulario. Si no aceptas esto, si lo reconoces como una trágica mala lectura de Debord, la mayoría de las consecuencias de pensar la cultura como una palanca transformadora, puede ser vista como sostenida en una premisa defectuosa.

 

Así es como funciona el postmodernismo. Toma una premisa, digamos "Todo lo que fue vivido directamente ha retrocedido hacia la representación" (Debord) y lo da vuelta, "La representación es todo lo directamente vivido" y tú tienes un claro argumento para el no compromiso. ¿Por que molestarse/preocuparse en vivr en tiempo y espacio? Si la vida es simplemente representación de lo que los medios de comunicación están viviendo en una escala mayor que de lo contrario sería posible.

 

Hace poco presencié una charla donde una de las preguntas hechas por el presentador, quien estaba alegando contra la representación en general, fue a lo largo de estas líneas "soy un estudiante de computación gráfica y he pasado largo días midiendo precisamente y evaluando las curvas de una copa, con el fin de reproducir la forma al interior del computador. ¿Cómo puedes decir que mi trabajo, tanto en la observación como en la reproducción, está mal?". Este es el clásico ejemplo de aceptar un enunciado y basar, en este caso, una carrera entera y el camino de vida, en este. Si vivimos en un ambiente informático, entonces, oh, cuanto tiempo he ahorrado que yo mismo no tengo que ir al campo para experimentar algo llamado campo. En cambio, yo puedo descargar Experiencia Campo volumen 1 y conocer el campo. ¿Quién eres tú para discreparme? ¿Tienes la propiedad del concepto de campo, que puedas imponer sobre mí?.

 

 El punto hecho aquí es simplemente este: el abandono de la comprensión de los mecanismos de control nos desarma. En el caso del postmodernismo, confundir a un conjunto de académicos con las actuales personas influyentes quienes dictan sus ideas, es un problema que paraliza. ¿Qué viene, entonces? Si ya no hay murallas, porque la dominación ha encontrado la manera de tener éxito sin necesariamente materializarse, nuestro proyecto entonces ya no se parece a un asedio. Si la virtualización se ha vuelto parte y parcela de la matrix dominante, entonces puntos específicos de ataque no son ya efectivos. No hay carta bomba lo suficientemente grande.

 

 La respuesta simple es que tenemos que ser pacientes. Tenemos que tener una paciencia comprometida que es incomprensible al letargo de la izquierda revolucionaria. Nuestro rol no debería ser el descansar en la espera de alguna señal para llegar a tropezar a lo largo, ya que eso nunca sucederá. En cambio, debemos generar total compromiso con los procesos sociales y políticos a nuestros alrededor.

 

 Nada debería escapar a nuestra atención. Esto podría parecerse a, y no está limitado a, asistir a las iglesias (especialmente a las iglesias políticamente activas), ir a reuniones de accionistas, asistir a reuniones municipales, brindis, logias, organizaciones ciudadanas e incluso, reuniones de izquierda. La idea es que nuestros esfuerzos no deberían ser particularmente de apoyo, o destructivos, hacia estos grupos (empujar, sin embargo, los límites en ambas direcciones debería ser parte del proceso), sino entender cómo es que funciona esta moderna sociedad civil aculturada.

 

¿Qué hace a un grupo social parecerse y cómo reacciona este al tipo de estímulos que pueden ser traídos para sobrellevar? Si juegas al juego, ¿qué tan fácil es integrarse en una forma organizacional? ¿Hasta qué punto acumulan Poder aquellas formás, negligencia o impulso?. Necesitamos más información.

 

 

Capítulo 4:

 Cuando todos los diccionarios sean quemados, ...¿empezaremos de nuevo?

 

  

Nihilismo Activo

 

Como predijo Raul Vaneigem en la Revolución de la Vida Diaria, "No existe consciencia de la trascendencia sin consiencia de la descomposicion". El nihilista activo ve en el futuro desconocido y en la desesperación de nuestras situación actual, un llamado a las armás. Un nihilista activo encuentra energia, voluntad para actuar, en la desesperanza de la conformidad, la rigidez y la asfixia de nuestra sociedad. El significado se encuentra en el acercarse al vacio más que en el falso conocimieento de lo esta en el otro lado de este.

 

Terror

 

La principal modalidad de la sociedad de clases, ya sea por la violencia, hambre o la amenaza de los elementos. Si cada objeto, persona, y momento está a la venta, si no hay nada ahí afuera, entonces existe un perverso terror. Cuando el vivir es un acto contemplativo, esto es terror. ¿Qué es lo opuesto a esto?

  

 

Anarquismo Nihilista

 

 No somos seres que andan a la deriva moviendonos a travez de la realidad. Han ocurrido cosas. Opciones han sido tomadas. Estas opciones pueden ser evaluadas, no desde una doctrina eterna sino desde una escala humana. Por esta escala humana el tamaño, el alcance, de las opciones hechas está más allá de la comprensión. Este siendo el caso, y como el deseo de las personas conscientes es comprender, un marco de referencia para empezar a impactar el mundo puede estar basado en una de dos opciones. O bien, reducir el tamaño del mundo que deseas entender y tocar, o afirmarte en un mundo enloquecido de forma que transformes la escala. Instituciones, ideologias, sistemás, escuelas, familias, capital, gobierno y movimientos revolucionarios todos se han desarollado más allá del cuerpo. El anarquismo nihilista no está interesado en una revolución social que añada un nuevo capítulo a una antigua historia sino por el final de la historia en su conjunto. Si no los revolucionarios posiblemente desde luego los epocanarios, para la transformación de la sociedad sin un programa positivo.

 

 

Nihilismo filosófico

 

La respuesta a la pregunta exitencial acerca de lo que es conocible es, nada.

 

  

Nihilismo Pasivo

 

 Si el futuro es desconocido, nosotrxs estamos confrontadxs con una opción. Cuando todo lo que conocemos es terror, muchxs dejan de hacer elecciones. La gente estalla. Si alguna vez has estado confrontado a la alarma del reloj y solo lo apagaste y tiraste el cobertor sobre tu cabeza, tu conoces el nihilismo pasivo. El dolor de resistir, de ser la falsa oposición, o el eliminar, justifica miles de "no". Un millón. El nihilista pasivo no tiene ya esperanza de que su participación sea necesaria para que el mundo siga girando.

 

 

Vida

 

¿Una persona aterrorizada, vive?

 

 

Poder

 

Los poderes separados no evitan el problema de que el poder surge, pero intentan desplazarlo a algún otro lugar. Nosotrxs podemos, hacemos, y continuaremos hiriendo, dominando y manipulando el uno al otro. Somos criaturas de Poder. A medida que nos hacemos responsables de esto, parece vergonzoso. Esto confunde al Poder con el Cristianismo.

 

 

Esperanza

 

Esta moneda tiene dos lados que no pueden ser separados: la expectación y el deseo.

 

 

Nihilismo Existencial

 

Un nihilista existencial se mantiene en un callejón sin salida con respecto a una variedad de cuestiones fundamentales. Si no podemos conocer nada, ¿cómo entonces podemos hacer elecciones? Cuando Nietzche habló de nihilsmo era a esto a lo que se refería. La trayectoria del pensamiento Occidental lleva a preguntas imposibles de conocer y a la parálisis.

 

 

Nihilismo Estratégico

 

Los programás revolucionarios se merecen a quienes se burlan de ellxs. Es ridícula la idea de que Todavía Otro Manifiesto (TOM), o una declaración, o un plan de acción, vayan a hacer que el aburrido activismo de una nueva generación huela menos a la muerte que se les enrrolla en el cuello.

 

El nihilismo estratégico arenga por un nuevo enfoque de la transformación social, que se asemeja más al incendio de un campo que a la construcción del mundo nuevo dentro de la cáscara del viejo, o a un último empuje a la clase trabajadora para gestionar los medios de producción.

 

 Un enfoque que se ocupa exactamente con lo que son las formás de control social y su abolición, alejado de los modelos de reclutamiento, la educación, el progreso, o los dedos cruzados para que la próxima revuelta sea la más La Gran Revuelta.

 

 

Programa Positivo

 

 

Taquigrafiar un programa positivo para el cambio social, un programa positivo es uno que confunde el deseo con la realidad y extiende esa confusion hacia el futuro. En el caso de lxs radicales, esto suele tomar la forma de programás estáticos a lo largo de las lineas de "DdlR no habrá hambre" en el peor caso y "La abolición de la sociedad de clases resultará en relaciones sin límites" en el mejor. Un programa positivo es un legado idealista que forma la base de gran parte del pensamiento revolucionario.

 

 Causalidad

 

La creencia de que un evento siguiendo a otro necesita de su relación es errónea, según lo postulado por Hume.

 

 Si es que la causalidad no puede ser asumida, o incluso aceptada, si es arguementada, la eficacia de la mayor parte de las formás politicas es limitada, particularmente como forma de cambiar el mundo.

 

 

DdlR

 

Despues de la Revolución.

 

 

Revolución

 

 El limitado deseo de cambiar el mundo como lo modeló la Revolución Francesa. Las Buenas Noticias: Las cabezas rodarán. Las Malas: lxs Burócratas ganan al final.

 

 

 Cuerpo

 

Un cuerpo puede ser un individuo. Puede ser un grupo de individuos. Puede ser una unidad cultural o social. Puede también ser entendido como una unidad filosófica, una caja negra que acepta la entrada del mundo y responde en consecuencia. No se sabe sino sabiendo.

 

 

 

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 Notas:

 

[1] De iure: de derecho De facto: de hecho (N. de la T.)

 

[2] El termino “Movimiento” es usado aquí para proveer un punto de vista. Es una cuestión de escala en la cultura occidental comenzar por el individuo y terminar por la sociedad. Mientras nosotros rechazamos esta tautología, aceptamos la claridad de su simplicidad aparente. (Nota del autor)

 

[3] Existen casi tantas definiciones de Nihilismo así como las hay de Anarquismo. La diferencia es que en ese límite hay un fenómeno social del nihilismo, es seriamente regresivo e insular. El anarquismo tiene show de marionetas, el nihilismo solo tiene café negro y cigarrillos.(Nota del autor)

 

 

[4]“La carga explosiva que detonó ayer rompió todos los cristales de la casa familiar en la que me encontraba. En ese momento, me estaban sirviendo el té mientras yo jugaba con los dos bebés. Lo estoy pasando mal: se me revuelve el estómago de ver con qué cariño me trata y me obsequia una gente que está enfrentando el aniquilamiento. Ya sé que desde Estados Unidos todo esto puede sonar a exageración. Pero sinceramente, muchas veces la sencilla amabilidad de la gente de aquí, junto con la evidencia abrumadora de la destrucción premeditada de sus vidas, hace que todo me parezca irreal. No puedo creer realmente que algo así esté sucediendo sin un escándalo mayor. Una vez más, como otras veces, me hace un daño real ser testigo de lo horrible que podemos hacer al mundo. Después de hablar contigo, sentí que quizá no me estabas creyendo del todo, y pienso ahora que en verdad es mejor que no lo hagas, porque por encima de todo yo creo en la importancia que tiene el espíritu crítico e independiente. Y también me doy cuenta de que contigo soy mucho menos rigurosa de lo habitual para intentar justificar cualquier cosa que yo afirme, lo que se debe en buena parte al hecho de saber que tú buscas desde luego tu propia información. Pero me preocupo por el trabajo que estoy haciendo. Toda la situación que he intentado resumir, con otros muchos factores, refleja la intención de eliminar y destruir progresivamente—de manera a menudo oculta, pero así y todo brutal—las posibilidades de supervivencia para un grupo de seres humanos” (Rachel Corrie, carta a su madre) (Nota del autor)

 

[5]“Esta política se inicio en 1921 para reemplazar a la política del Comunismo de guerra, que había prevalecido durante la guerra civil rusa y llevó a las caídas en la producción agraria e industrial (no militar)… una política de sustitución de un impuesto en lugar de requisiciones; de permitir al campesinado disponer de su excedente dentro de los limites del “comercio local”; de permitir el crecimiento de las concesiones capitalistas a un área delimitada, y de capitalismo de Estado. Este capitalismo de estado, en industria y agricultura, fue admitido como un campo considerable de posibilidades en el cual desarrollar, mientras el gobierno proletario retenía el control de las industrias principales, el banco estatal; esa nacionalización de la tierra permaneció y el Estado sostuvo un monopolio de comercio extranjero.” Enciclopedia del Marxismo

 

[6] Chernishevski, Pisarev y Herzen.

 

[7]La novela de Ivan Turgueniev de 1861 “Padres e Hijos”

 

[8] Catecismo del revolucionario, Serguei Nechaev y Mijail Bakunin, 1868.

 

[9] El Principe, Nicolás Maquiavelo, 1513.

 

[10] El Weatherman o Weather Underground fue un grupo armado marxista-leninista que estuvo activo en EE.UU. en la década de los 70’s, sosteniendo perspectivas parciales, limitadas a temás puntuales, como el anti-imperalismo (exigiendo el fin de la guerra en Vietnam) y anti-racismo (apoyando activamente con el movimiento de liberación negra.

 

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